Sonia: —¿En qué pensabas chica? —Me pregunto el oficial, llamado Dennis. Él se encontraba sentado en su silla giratoria y me observaba con seriedad. Aparté la mirada y la enfoqué en el resto de la estación de policía. Esa era la cosa, no estaba pensando en absoluto. Abrí mi boca para decirle justo eso, pero el oficial me interrumpe. —Mejor no respondas a esa pregunta. —Espetó mientras tomaba su pluma y empezaba a anotar algo en su libreta. Rodé mis ojos. Sabía que lanzar una piedra, no era un delito grave. Pero había leyes que cumplir y sospechaba que tenía que quedarme. —¿Me encerrarán en la estación toda la noche? —Quise saber por si acaso. Dennis asintió. —Tienes derecho a una llamada, pero sí nadie viene a pagar tu multa. —Él se detuvo y sus ojos oscuros me observaron con inteli

