Sonia: Una semana después… Decir que me dolía el corazón, era decir poco. Charlie no intentó contactarme y por supuesto tampoco lo hice. Estaba molesta con él y no quería verlo. Continúe con mi vida como si nada, ignorando el hecho que tenía el corazón rot*. Sonreía cuando tenía que hacerlo y me mantenía trabajando o enfocándome en mi estudio, para evitar pensar en nada. —¿Estás bien? —Me pregunto Samantha al verme remover mi comida sin ninguna importancia. Ella me había preparado lasaña, era una de mis comidas favoritas y por lo general repetida dos veces, pero esta noche no tenía apetito. Le di una pequeña sonrisa. —Creo que no podre salir esta noche de fiesta. —La mentira salió demasiado fácil—. Tengo que trabajar en mi tesis. Mi amiga soltó una pequeña carcajada que ilumino todo

