Sonia: Qué buen día. Bueno, casi. Vi al exnovio de mi amiga y la liberación que aún recorría mi sistema por esa buena cog*da, inmediatamente se esfumó. Maldici*n, ¿qué hacía Stefan aquí? Logré echarlo con suerte, por lo menos estaba solucionada esa parte. Pero ahora, debía sacar a Samantha, de ese estado catatónico en el que había estado desde que se enteró de que ese infeliz había vuelto. Lo mejor que pude hacer por ella, fue dejarle ver al impresionante y entrañable Ryan Gosling en Diario de una pasión. Más, sin embargo, esto no funciono. Después de un momento, ella se levantó de su silla y fue directo a su lugar favorito en la vida. El único que lograba despejarla, a su cocina, a preparar una gloriosa lasaña. Solo que antes tuvimos una pequeña discusión. La cual, por supuesto, gan

