Charlie: Sonia entró rápidamente en mi apartamento, mientras cerraba la puerta. Sin detenerme, tome su brazo y la acerqué hacia mi pech*, antes de que pudiera esconderse en el baño. Lo vi en sus ojos al salir del bar. Ella sentía más por mí de lo que podía expresarme con palabras y no huiría de mí esta noche. En el auto estuvo removiéndose nerviosa, pero lo que sea, no la dejaría. —¡Guau! —Exclamo ella sorprendida y sus manos se aferraron a mi chaqueta. —¿A dónde crees que vas? —Le pregunté antes de dejar pequeños besos en las comisuras de sus labios. La vi cerrar sus ojos por la excitación. —Mmm, al baño. Necesito… Un momento… —Sonia me empujo mirándome con deseo, pero a pesar de sus sentimientos, se alejó caminando por el pasillo hacia mi habitación. Sin embargo, no llego muy lejos

