Luego de 5 días de casi no salir de mi habitación, aparte de lo extremadamente necesario, como comer o entregar y pedir cosas de trabajo a Cristóbal, llegó el día en que habíamos trabajando tanto que no teníamos mayor cosa por hacer, así que como era viernes, tome la decisión de salir a conocer la vida nocturna de Fiji. No tenía ni la más mínima intención de pasar más tiempo metida entre esas 4 paredes trabajando, esa semana no me había detenido para nada e inclusive logré adelantar el trabajo de la semana siguiente. Empecé mi búsqueda de un lugar para ir a cenar, luego a una fiesta y de ser posible en la playa, no tenía ganas de estar entre un bar. Y como por arte de magia, el gran y bendecido internet que lee mis pensamientos me arrojo el Beachcomber island Resort, en internet decía que

