Miércoles, 8: am, Mansión Bailey Evans
—¿Qué haces aquí? —volver a ver a Aurora no era algo que le generaba gracia a Asher, después de todo, para él, solo era un más del montón.
—Yo la invité a desayunar —constó su madre.
—Bien, las dejo, yo debo ir a trabajar
—Un momento Asher, no seas mal educado, Aurora es nuestra invitada, y por respeto debes quedarte aquí
—Lo siento mamá, pero no me puedes manipular a tu gusto, ya estoy harto de eso, así que me voy —él salió de la mansión, mientras que ellas quedaban molestas por su desplante.
—Discúlpalo, últimamente ha estado bajo mucho estrés —Camelia está empecinada en que ella, y su hijo, contrajeran matrimonio.
—Tranquila, ya estoy acostumbrada a su rechazo
—¿Cómo, de qué hablas?
—Bueno, ayer, lo fui a buscar a su oficina, pero Asher me trato muy mal, incluso defendió a la estúpida de su asistente
—¿Asistente?
—Sí, creo que se llama Pati, bueno no sé, ayer le pedí que me anunciara con Asher y la muy atrevida se negó, me dijo que tenía órdenes específicas, de no dejar entrar a nadie
—Tranquila hija, ya verás Asher, y tú se casarán pronto, yo me encargaré de eso, ahora desayunemos.
El desayuno fue la oportunidad perfecta, para que ambas mujeres, armaran la mejor estrategia de conquista y que Asher aceptara la idea del matrimonio.
10: Am Constructor imperial, oficina de Asher Bailey Evans
Al llegar a su oficina, Asher planeo todo, para su día especial en el orfanato Niños Felices, lugar que él frecuentaba, hace aproximadamente un año, y para su fiesta él necesitaba una acompañante especial.
—Llamo usted —Becca lucia radiante, no había desistido de su plan.
—Si señorita, por favor, cancele, todas mis citas, y cuando lo haga, vuelva a mi oficina
—Comprendo —en efecto, ella canceló una por una las distintas reuniones. Le tomó una hora, pero fue ágil—. Listo señor, este hecho
—¿Qué más se le ofrece?
—Necesito que venga usted conmigo, hoy iré al orfanato Niños Felices, y necesitaré de su ayuda
—¡¿Perdone?! —ella no comprendía, cuáles eran sus planes—. Disculpe, señor, ¿eso está dentro de mis funciones?
—En realidad no. Sin embargo, daré una fiesta, y la ayuda femenina no está de más. Ahora, si no desea acompañarme, la entenderé.
—Iré, soy su asistente y mi deber es acompañarlo en todo —ella no desaprovecharía tal oportunidad, conocer más de él, le serviría para aumentar sus cartas—. Iré al baño para darme un retoque, y regreso en cinco minutos —sin saberlo, ella se enfrentaría, a un hombre distinto; uno de corazón cálido, y débil como una hoja al viento.
Ambos se dirigieron al orfanato, y aunque por una extraña sensación Becca se sentía nerviosa, ella no mostró segura de sí misma.
—Bien llegamos, antes de bajarnos, quiero agradecerle por venir conmigo
—Tranquilo jefe, se lo vuelvo a repetir, mi deber es apoyarlo en todo momento
—De verdad, gracias, no sabe cuánto lo agradezco.
Al entrar a la sala de reuniones, Becca quedo impactada, todos los niños corrían hacia Asher, todos estaban felices, sonreían al verlo. Era como el hijo pródigo, volviendo a casa
—Señor Bailey, ya nos tenía olvidados, los niños preguntaban por usted —Janet Wilson, lo abrazo con gran entusiasmo
—Lo siento directora, he estado ocupado con el trabajo, pero hoy cancele todas mis citas y estoy aquí, mire es mi asistenta la señorita Becca Baker
—Mucho gusto. Espero disfrute su estancia en nuestras instalaciones
—El gusto es mío —ella seguía tratando de vislumbrar, ¿Qué era lo que hacía que Asher fuera tan amado? Si era peor que la basura, en su interior ella se repetía «¡Ja!, si todos supieran la clase de basura que es, de seguro lo odiarían tanto como yo»
—Es un gran hombre, ¿no lo cree? —la directora, sonría con gran regocijo
—¿Cómo dice? —ella estaba sumergida en sus pensamientos
—Digo, este hombre vale oro. Mire que cubrir todos los gastos de esta fiesta, comida, regalos, payasos, no cabe duda, es un hombre maravilloso
—¿Lo conoce usted bien?
----No, pero por sus actos, sé que no es una mala persona.
¿Qué Asher, no era una mala persona?, para Becca tal afirmación, no resultaba ser de su agrado, ella, más que nadie, sabía de los alcances de este
—Perdone, ¿quién es esa niña?, puedo observar que es la que más quiere a Asher
Ella es Salomé, y fue salvada por Asher
—¡¿Ah sí?!
—Sí, verá usted; el año pasado para agosto, y mientras el señor bajaba al parqueadero de su empresa, vio a la pequeña, al parecer se refugiaba de una fuerte lluvia, al verla sola, él le pregunto quién era. Salomé, en medio de su desespero, lo abrazo fuertemente, le dijo que su mamá estaba muerta, al escuchar tal noticia. Él no dudo en acompañarla, corroboro el triste suceso, la niña estaba en un avanzado estado de desnutrición. Asher la llevo al hospital donde la atendieron, y luego la trajo acá al orfanato, lo hizo, porque su madre es una donadora frecuente, por eso le digo, que él, es especial
—Ya veo —en ese momento, su corazón pudo debilitarse un poco, ¿era posible que él, no fuera el monstruo que tanto ha odiado? Se cuestionó ella, una y otra vez.
La fiesta fue un éxito total, todos los niños quedaron felices, y satisfechos, cada uno tuvo un regalo único y especial, y Asher, se había recargado con cada risa y abrazo.
—Bueno, como siempre, los niños son los ganadores —afirmó Janet.
—Ellos no son los únicos que ganan, yo también me siento ganador, le prometo que ya no me dejaré absorber tanto por el trabajo —Asher sonrió.
—Eso espero
—Cumpliré mi promesa, se lo aseguro —jefe y empleada se despidieron de los niños, y luego volvieron a la empresa, donde era esperado —. ¿Qué hacen aquí? —se exaltó.
—Vinimos a visitarte. Además, no se te olvide, soy la dueña de la empresa, puedo venir cuando quiera —Camelia siempre resultaba imponente
—Eso lo sé madre, no tienes por qué recordármelo
—Entonces no reniegues, ¿Quién es ella? —observo despectivamente a Becca.
—Ella es mi asistente, Becca Baker
—Mucho gusto, señora —como forma de cortesía, ella extendió su mano.
—Así que usted, fue la que ayer, le impido pasar a Aurora —la observo de forma despectiva. Queriendo intimidarla.
—Mamá, ella solo cumplía mis órdenes. Así que no te metas con ella
—Vaya, como la defiendes, bueno, no me importa. Solo le advierto, recuerde mantener su posición, usted es una simple asistente, no se le ocurra poner los ojos muy altos —Camelia continuaba con sus ataques.
—Despreocúpese, soy una mujer que tengo clara mis metas. Por el momento, su hijo no es mi tipo, y en caso dado de que llegara a pasar algo, quien decide si valgo la pena o no, es el Hay muchas mujeres que presumen, pero en realidad, están vacías
—¡Impertinente! —intento abofetearla
—¡Detente! No maltratarás a mi empleada. Si solo has venido a lazar veneno, lo mejor es que se vayan
—¡Asher! —el ver que su hijo se imponía, hizo que se enfureciera—. ¡Respétame! No olvides que todo lo que has conseguido ha sido por mí
—Tienes razón, todos mis malditos demonios son por ti. Créeme, lo tengo muy presente
—¡Ya basta! No tenemos por qué discutir estos asuntos, frente a una extraña.
Aurora y yo, solo vinimos a verte, queremos que vengas a comer con nosotras
—Bien, si no puedo hacer nada para evitarlo, lo haré, señorita, una vez más, gracias por haberme acompañado. Puede irse a su casa, es todo por hoy
—Como usted diga, que disfruten su cena —ella subió a la oficina, para organizar su escritorio, pero algo, le causaba malestar, y era el hecho de percatarse que Asher, al lado de su madre, no era más que un títere—. ¿Acaso, siempre será así? ¿Cómo es posible, que siga sus órdenes como un borrego?
Sin darse cuenta, ella estaba siendo sacudida.
Continuará