Entré al salón arrastrando los pies, con la sensación que cualquiera tiene al estar en clases. La sensación de que mientras más rápido terminen estas mejor para ti, así que llegué directo a mi lugar, a los pocos segundos llegó Carla sentándose al lado mío, ambas pasamos unos minutos en silencio, no tardó en llenarse el salón dejando solo tres lugares libres. Una cosa llamó mi atención, a mi lado derecho nadie se sentó, como si le estuviesen guardando lugar a John, fue bastante extraño, ya que me hizo sentir que me consideraban de su propiedad, lo cual no me gusto en lo absoluto. Me hace sentir como si fuera un objeto. Empecé a molestarme con esa idea y traté de ocultarlo sacando un libro de mi mochila y hundiéndome en la historia. Pero no pasaron ni cinco minutos cuando decidí guardar

