CAPÍTULO 26 Melody Werner. En casa nuestra madre nos inculcó una inquebrantable regla de oro que no se debía romper bajo ninguna circunstancia: no correr por las escaleras. Rompo esa regla corriendo por las escaleras empujando con fuerza la puerta en búsqueda de mi maleta que por suerte, no desempaqué. Cuando me dijeron que había un pasaje de avión disponible gracias a que otra persona canceló a última hora salté de la emoción como si no tuviese que estar lista en menos de una hora. Los milagros inesperados existen y esta es una prueba tangible de ello. Elijo una valija vacía escogiendo ropa veraniega sin dejar ni un traje de baño de por fuera. Me cambio el vestido largo que tengo a una cómoda vestimenta adecuada para unas largas horas de viaje. El Uber envía en mensaje avisando que e

