22

2070 Words

CAPÍTULO 22 Melody Werner. Me instalo en mi habitación tirándome con alegría a la mullida cama confortable, habitación cual tiene la misma tonalidad blanca que no fue alterada a diferencia de la explosión de colores en la sala, cocina y alcobas restantes. Sonriendo con la travesura realizada, cierro los ojos felizmente de haber logrado mi vengativo objetivo. Mi estómago se remueve de hambre, bajando la mirada impresionada a mi vientre. —¿Estás empezando a exigir comida extra, no, pequeñín? —le pregunto con cariño al pequeño que no tiene la capacidad de patearme, pero me ha despertado un hambre inmensa en la boca del estómago que suena como si no hubiese cenado hace unas cortas horas—. O pequeñina. Discúlpame por asumir que eres un niño, quizá seas una pequeña y yo equivocándome. Mamá se

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD