|Capítulo Tres|
Un año atrás.
Liam Brown.
La veo jugar con su madre, ambas ríen, mientras giran dando vueltas, Hyacinth en el aire y Jasmil, en el césped, a pesar de que estoy a su lado puedo escuchar a la perfección la risa de mi pequeña hija, mí princesa. Hyacinth a crecido rápido, cualquiera diría que su crecimiento es muy avanzado para una cachorra de apenas casi tres años, pero ella lleva en su sangre, linaje puro, descendencia directa de dos herederos de dos manadas. Su sangre es pura y también real al ser hija tanto mía como de Jasmil. Así que su estatura, el desarrollo pronto de su cerebro y crecimiento son normales en una cachorra como ella. Al principio para mí fue nuevo y extraño, aunque haya cuidado de Stella cuando era cachorra, nada se compara a una bebé lobo con sangre pura en sus venas. Es más difícil, más trabajoso y más cansado.
Hyacinth es diferente al resto de niños, ya que la sangre pura suele darse solo entre hijos de dos Alphas, ella desde que era una bebé se alimentaba más, dormía más y jugaba más que cualquier otro niño. no estaba preparado para la tarea de ser padre pero aunque ella crezca rápido, disfruto cada segundo, cada risa, cada llanto, cada uno de sus pucheros. En mi familia hubieron cinco casos en los que tanto Alpha como Luna, eran los herederos de sus respectivas familias. De una de esas uniones nació mi bisabuelo, un hombre fuerte y con gran sabiduría, de sus hijos una de sus princesas y uno de sus príncipes fueron los que llevaron sangre pura al igual que él. Sin embargo quien se convirtió en mi abuelo, no fue ninguno de ellos dos, incluso sé que uno de ellos no encontró a su pareja destinada y murió, no obstante si se caso y tuvo un hijo con su esposa. Por otro lado para ella, tiene a su pareja y ambos tuvieron tres hermosos hijos pero ninguno siguió con la secuencia de su hermosa sangre.
Ahora el tiempo de los sangre real para mí familia, regresó con mí hija...
Vuelvo a mis cinco sentidos cuando escuchó la voz de Jasmil.
-Liam, ven aquí. Diviértete con nosotras -pida de manera tranquila. Niego, tengo otras cosas que hacer y estoy comenzando a pensar que paso mucho tiempo solo con mi hija. Mi deberes como Alpha también son importante.
Realmente aprecio que Jasmil haya madurado más y se haya esforzado por ser una buena madre para nuestra hija. Aun así, no hay momento en el que deje de insistirme con que nos casemos. Pero hay tres cosas que me lo impiden, el consejo de manadas sabía perfectamente quien era mi pareja, por lo que no aceptarían un matrimonio que bien podría salvarme como también podría destruirme, segundo si me uno a Jasmil, estaría renunciando parcialmente al lazo que ni siquiera he completado con mi mate, por lo cual, eso significaría rechazar a mi pareja. Tercero pero no menos importante, no amo a Jasmil. Sí, puede que durante sus épocas de celo y las mías haya sido ella mi manera de satisfacerme y yo la de ella, pero no quiere decir que la ame. La respeto porque también es la madre de mi hija, pero nunca podre amarla. Porque sí después de tres años sigo queriendo y anhelando a la mujer que prefirió a otro hombre y que tuvo un hijo con él.
-Alpha, la princesa quiere verlo -uno de los guardias informa, pero supongo que se trata de Stella y no de Hyacinth, porque ella sigue jugando con su madre -. ¿Qué desea que le diga, señor?
-Está bien, deja que entre... -manifiesto cerrando un libro de cuentas, para prestarle atención a mi hermana. Ella ingresa en mi despacho con el ceño fruncido, por lo que detecto que algo ocurrió -, Stella, ¿qué te pasa?
-No te informaron que el líder del consejo está aquí, junto con el padre de Jasmil, ¿cierto? -pregunta ella, colocando sus manos a cada lado de su cintura.
-No, nadie me había dicho algo sobre eso. ¿En dónde se encuentran ahora? -ella se cruza de brazos -. No viniste aquí solo para comunicarme eso, ¿no es así?
-Liam, estoy segura que solo vienen a persuadirte para que te cases con Jasmil. Sabes que bien que para el líder del consejo le serías más útil muerto... -su rostro cambia de coraje a preocupación.
-Lo sé, pero recuerda que no puedes referirte así a él con tanta facilidad. Es el Alpha más poderoso entre todas las manadas -regaño.
-Eso dicen -susurra ella.
-Stella, por favor. Si alguien llegase a escucharte estaríamos en problemas -gruño, ella se encoje de hombros y se asoma por la ventana de mi despacho.
-Tú hija es bellísima, no más que su tía. Pero ciertamente es preciosa -dice ella, sonriendo mientras mira a Hyacinth jugar con su madre -, pero no podemos decir lo mismo de Jasmil -niega con la cabeza y cierra las cortinas de la ventana.
-No entiendo tu despreció hacia Jasmil. Gracias a ella tenemos un descendiente para nuestra manada, Stella -explico, ella rueda los ojos.
-Sí, eso seguro... Hermano, te respeto, eres el Alpha de nuestra manada, pero, ¿no te parece para nada sospechoso en verdad que a penas tú y Savannah se separaron, Jasmil haya decido mostrar y poner en evidencia a su hija? -parpadeo confundido.
-Déjame ver si te comprendo, Stella -me cruzo de brazos -, fuiste la primera en creer que Hyacinth es mí hija y ahora lo estas poniendo en duda...
-Lo sé, pero es que hay cosas que no encajan, Liam -ella suspira -. Sé que tu relación con Savannah no terminó bien y que estás dolido por lo que ella hizo, ¿pero y sí realmente hubiera una razón que solo ella conociera? -sobo mi frente.
- ¿Qué estás queriendo decir? -ella se calla, pero insisto -. Stella, habla ya mismo o...
-Creo que alguien nos está engañando, Liam. Pero no creo que sea cualquiera.
-No podemos decir esas cosas, hermana y aunque pudiéramos nadie va creer algo que no es seguro -ella frunce el ceño y se cruza de brazos.
-Algo tenlo por seguro, hermano. Quien nos amenazo hace algún tiempo no se quedará quieto -indica ella, sembrando la duda en mí -, aunque no lo quieras deberías mantener a la manada alerta por cualquier circunstancia.
- ¿Volviste a ponerte del lado de Savannah? -pregunto -. Creí que la odiabas.
-Fíjate, hermanito que yo creí lo mismo. ¿Pero la sigues queriendo nos así? -no digo nada -, está bien, Liam, son mates, estoy segura que ella tampoco ha dejado de quererte -río.
-No lo creo. Tú misma lo viste, está con otra persona y tienen un hijo juntos -ella sonríe, como si me tuviera lastima -, no me mires así...
-Es cierto, parecía que el pequeño era su hijo, pero no podemos confirmarlo... -comenta mi hermana. Ella siempre intentando verle el lado bueno a todo.
- ¿Qué pasó con el resentimiento que tenías hacia ella? -mi hermano no responde a mi pregunta.
- ¿Ahora es ella? ¿Qué pasó con la manera linda que tenías de expresarte hacia Savannah? -cuestiona y sinceramente no tengo una respuesta exacta para eso.
-No lo sé... ¿No venías para advertirme del plan macabro del Líder del consejo y del padre de Jasmil? -ella asiente.
-...