Capítulo 4. ¡QUEMA, QUEMA,MIS OJOS!

1248 Words
Por fin es el momento de ir a la casa de Kathe. es la mejor cita de mi vida, y espero que sea la mejor noche de todas, estaba tan enfocado en lo que iba a pasar que aquel suceso donde toda mi familia me vio desnudo cogiéndome a mi prima había quedado en el pasado. Yo como semental italiano con 10 cms de largo, no era algo que se olvide, para mi defensa el grosor me ayuda, pero eso sería noticia mañana, y hoy solo pensaba en mi noche, aunque jamás volveré a mirar a mi madre a los ojos, pero por Kathe todo vale la pena. Me puse mi mejor ropa, unos buenos calzoncillos con estilo a lo Cristiano Ronaldo siuuuuuuuuu. Me pongo un buen perfume y listo, a la mejor noche de mi vida. Al llegar a casa de Kathe toque el timbre y ella salió, estaba preciosa, quise llevarla a cenar, pero me dijo que su casa estaba sola, que entrara y le hiciera todo lo que yo le había dicho. Les confieso que entre en pánico, no quiero que me vuelva a suceder lo de mi prima, si bien entre, le insistí que fuéramos a otro lugar, pero ella me dijo siéntate aquí, ya regreso. volvió en una toalla blanca, no sé cómo son los ángeles, pero así deben ser parecidos a ella. -Dale, vamos a mi cuarto, quiero darte todo el orgasmo que necesitas. –Me dijo -Si. –Fue lo único que dije recorrimos el pasillo y a los pocos segundos estábamos en su cuarto. recostada en su cama y yo a su lado tocando sus tetas, se veían suaves y carnosas además de exquisitas, estaba acariciando su cuerpo, ayudé con la toalla a quitársela hasta que quedo solo en ropa interior, luego me deshice de todo excepto de mis boxers a los cuales me negué a quitarme, estaba haciendo un calor insoportable nunca me imaginé que sería así yo vi a Kathe aventarse encima de mi empuñando mi estaca en forma de bandera y con odio comenzó a apretujarla, al instante cambie de opinión y me quité los boxers, con una mano tomé su mano y con la otra su culo, nos besamos apasionadamente y solo podía imaginar otros lugares para no venirme tan rápido. se frotaba los labios con la mano, mientras yo metia mis dedos en su v****a, me miro y me dijo que no siguiera con eso, que dejara de ser un niño y que la haga suya, me hizo acordarme de cómo era mi prima cuando la veía en esa posición, no podía creer que Kathe no tuviera la misma cara de placer que mi prima, así que me asusté y pensé no lo estoy haciendo bien. - Kathe. Por favor.dime si te gusta la tome nos besamos no quería llegar a la penetración por el miedo de venirme, pero lo hice, la penetre y ella gritó, le di con unos movimientos suaves lo saque y ella dijo: no lo saques, pero la voltee para quedar de frente entonces ella me miro y me beso en el pecho, fue lentamente bajando hasta llegar a mi estaca y la coloco en su boca, se la tomaba toda pude sentir cada centímetro de ella, cuando alcance a sentir que estaba por venirme la corrí y me puse de pie, ella me veía con cara de enojada y desesperación, le dije que lo sentía pero que no podía, ella simplemente dijo qué hijo de p… es que no sabes cómo hacer a una mujer feliz, ni siquiera ayudas en hacerme sentir bien. quedábamos en situación imposible, pues ella se encontraba desnuda y yo no tenía la seguridad de poder entrar a su v****a sin acabarme, se levantó y comenzó a vestirse, sin querer llegué a palpar sus tetas, estaban duras, sin pensarlo ella lo hizo por sí misma y el instinto se hizo presente, mientras ella se vestía pude ver cómo le daba una lamida a sus tetas, luego le dio un mordisco, desde ese instante jamás vi una escena tan atractiva como aquella. - Eres muy callado. –Dijo Kathe - Lo siento. –Dije - No tienes porque pedir perdón, tú siempre has sido el más atrevido, no te tomes esto que paso a mal, tómalo como una experiencia de vida. Ahora vete, mejor nos vemos otro día. –Dijo Kathe En ese momento perdí de nuevo la vergüenza, le dije que no me dejara así, que si quedaba así me empezaría a doler las bolas, casi que le suplicaba y ella tuvo un poco de compasión, me miro, se arrodillo, tomo mi estaca y me miro a los ojos desde esa posición, y justo antes de llegar a su boca me le derrame. Me sentí devastado al sentir el chorro de leche salir como una lanza penetrando sus ojos. Ella se levantó histérica y gritaba, llena de rabia: ¿Cómo te has atrevido a hacerme esto?. Yo estaba paralizado, sin palabras para explicarlo. Me daban ganas de huir, de salir corriendo y esconderme, pero ella me seguía gritando: me has herido, herido, herido, me has eyaculado en el ojo. No sabía qué contestar, solo podía pensar en las palabras de mi abuelo: "El que no controle su chorro de leche acabará avergonzándose" ¿Habrá tenido razón? ¿Cómo he podido meterme en esta situación? Me sentí devastado al sentir el chorro de leche salir de a su ojo como una lanza penetrando en el de mi chica. Ella se levantó histérica y gritaba, llena de rabia: ¿Cómo te has atrevido a hacerme esto?. Yo estaba paralizado, sin palabras para explicarlo. Me daban ganas de huir, de salir corriendo y esconderme, pero ella me seguía gritando: me has herido, herido, herido, me has eyaculado en el ojo. No sabía qué contestar, solo podía pensar en las palabras de mi abuelo: "El que no controle su chorro de leche acabará avergonzándose" ¿Habrá tenido razón? ¿Cómo he podido meterme en esta situación? ¿Por qué no he controlado mi chorro de leche? Kathe me miraba con rabia, se sentó y dijo, abatida: ¿Y qué se supone que vamos a hacer con un ojo ciego? ¿Y con qué voy a trabajar? Si, en verdad, ella tenía razón, qué iba a hacer con un ojo ciego. Me sentí muy culpable por haberla herido, por haberle hecho aquello. La acompañé al médico. Ella lloraba y yo también. El médico se sorprendió al entrar a verla, era conocido de su familia. Tras unos minutos de estado de shock, le dije: escucha, no es lo que piensas, es la primera vez que me pasa, yo no sabía que era así, no sabía que esa era la forma, no la quise herir. con lágrimas en los ojos, me preguntó: ¿Sabes lo que tengo que pasar yo hoy, ahora? Yo solo podía repetir que no tenía idea, que no sabía que sucedería, que no tenía ninguna intención, pero ella, entre sollozos, me dijo: vete, vete, no quiero volver a verte, es una vergüenza. el procedimiento fue sencillo, el optómetra hizo su labor, no fue algo grave, solo tuvo que utilizar un parche en su ojo por una semana, lo peor del caso terminó siendo las r************* ,se volvió viral , hicieron hilos en twitter sobre ella. la pirata, la pirata del semen,Mis semen. en tik tok ni hablar. es claro que me odia y lo hará por un buen tiempo.
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