Narra Jonathan Robinson: Aún no sé si conocer a Lola fue lo mejor o lo peor que me haya pasado. Lola nunca lo supo, pero antes de entrar al restaurante ese día y hablar por primera vez, yo la había visto antes. Pasaba por ese restaurante para comprar algunas golosinas en una tienda al otro lado, prefería esa tienda porque caminar despejaba mi mente y podía regresar a la clínica con facilidad. Un día al pasar por el restaurante, la observé por la ventana, era tan hermosa con su cabello rojizo y fino rostro, esa sonrisa que iluminaba todo, pero no podía entrar y hablar con ella, necesitaba un motivo para acercarme. Ese motivo llegó el día que mi hermana me busco para almorzar, use el pretexto con mi hermana de que tenía que regresar pronto a la clínica y que d**k's Restaurant estaba ce

