Sonreí, ella no quería que me fuera. La apreté más contra mi pecho.
-Tu hermano ahora vendrá a ver que me pasó, lo sé.
-No me importa mi hermano ahora mismo.
-Sabes que pronto tendras que arreglas todos tus problemas con él, pequeña.
-No hablemos de él, me enferma. ¿Todavía cantas, Lucas?
-Sí, incluso he escrito bastantes canciones. -Ella sonrió.
-¿En serio? ¿Me las podrías mostrar algún día? -Dijo emocionada. Si supiera que las escribo para ella..
-Claro que sí. -Dije dudoso.
-¿Savannah? -Dijo Ryan desde afuera.
-Espera, yo resuelvo esto. -Me separé de ella y fui a abrir la puerta.
-¿Qué mierda estás haciendo aquí, Lucas? O Savannah, ¿ahora es una rutina meter a chicos a tu habitación? -Dijo mirándola. No voy a dejar que le hable así.
-Allá abajo estabas diciendo lo muy imbécil que has sido con ella. ¡Y mira! Lo sigues siendo. ¿Cómo le puedes hablar así? Controla tus malditos impulsos. -Él bajó la mirada y le pegó a la pared antes de salir y cerrar la puerta de un portazo.
-Él tiene que aprender a controlarse. -Dije mientras me sentaba a su lado.
-Supongo... -La abracé.
-Nada de lo que dice es verdad. -Dije dándole un beso en la cabeza.
-Gracias, Lucas.
-¿Por qué?
-Por escucharme y comprenderme.
-Siempre que necesites a alguien puedes buscarme. -Ella sonrió. Verla sonriendo me hace sentir tan completo.