Ilenia PdV El cosquilleo en mi mejilla me hizo abrir los ojos lentamente. Aún era de noche. Mis ojos se adaptaron a la escasa luz, posándose en lo más cercano a mi. Era una deliciosa sensación, Van acariciaba mi piel con la parte trasera de su mano. Me miraba con ojos de total adoración y una ligera sonrisa se formaba en la comisura de su boca. Le devolví la sonrisa y me acerqué a él hasta que nuestros labios se conectaron en un tierno beso. Estar a su lado me consumía. Nada más importaba en este momento, el sufrimiento, la desesperación, la muerte.. me sentía plena y completa, algo inexplicable e imposible de describir. Lentamente se separó de mi, una expresión divertida en su rostro. “Por mucho que me gustaría hacerte mía de nuevo, tenemos que salir, nos están esperando”. Con m

