Luego de unos minutos sonriendo como una psicótica la puerta del baño se abrió dejándome ver a Aitor completamente desnudo mientras secaba su cabello con una toalla. Vale. Toda la noche habíamos estado teniendo sexo. Había visto su cuerpo desnudo durante hora pero a pesar de eso no estaba preparada para verlo así. Y jodidamente luce caliente. Como una especie de dios griego en la tierra. Cuando sus ojos se encontraron con los míos sentí que temblé aunque sonara ridículo y mi corazón saltó acelerándose torpemente en el momento que Aitor comenzó a dar pasos seductores en mi dirección. Es tan perfecto. Ni siquiera puedo controlar mis pensamientos alrededor de él y eso me está volviendo completamente loca. —Debemos estar en igualdad de condiciones —murmuró al llegar a mi lado en la c

