SYAORAN
Aquella chica junto con su guardaespaldas estaba practicando. Lu, era buena, pero Liang Xia, ella era pésima.
Cuando Lu comenzó a provocarme no pude evitar ver reflejada en ella a aquellos líderes de las tribus que me menospreciaron hace años. No podía evitar recordar sus burlas.
- Yue ¿Qué haces? – Liang Xia estaba temblando, después de todo tenía la espada a menos de cinco centímetros de su garganta
- ¡Suéltala! – Se notaba lo enojada y preocupada que estaba Lu, sin embargo, por más que quisiera darle una lección, no lo iba a hacer hiriendo a Liang Xia
- Liang Xia ¿Llevas mucho practicando? – Asintió - ¿Por qué no puedes librarte de esto? Es algo básico
- ¿Eh? – Suspiré
- Te enseñaré – Estaba por soltarla cuando una flecha rosó mi brazo, solté la espada y a Liang Xia, Lu la tomó. Caí al suelo
- Protégela – Un chico alto comenzó a avanzar hacia mí mientras sacaba su espada
- Shen ¡Espera! – Gritó Liang Xia mientras aquel tipo se paró encima de mí y dejó caer su espada con toda su fuerza, cerré los ojos y sentí como mi pecho se humedecía, solo sentía un leve dolor, como un rasguño, abrí los ojos.