Prólogo
Hace miles de años en China, dominaban grandes tribus con poderes sobrenaturales, entre esas tribus se encontraban los fenghuang y los Byakko.
Los fenghuang eran los descendientes del gran fénix, por lo que eran prácticamente “inmortales”. Por eso eran para muchas tribus, la tribu celestial o la tribu madre. O eso era antes de la guerra del año 153. Los fenghuang quien eran venerados, se convirtieron en monstruos para los ojos de todas las tribus, pues el líder de la tribu, Feng, había dado la orden de acabar con los Byakko y todo aquel que se interpusiera en su camino, asesinaba niños, mujeres y hombres, de una manera cruel y sanguinaria. Fue así por cinco años, hasta que un guerrero de la tribu Byakko, encontró la debilidad de los fenghuang y acabó con los años de tormento. Los Byakko comenzaron a ser venerados y le otorgaron el título de “la tribu salvadora” todos estaban agradecidos con ellos.
Por un tiempo se vivió en paz, pero las demás tribus ya no confiaban en los fenghuang así que comenzaron a matarlos uno por uno, iniciando nuevamente una guerra. Los Byakko de nuevo intervinieron y ayudaron a que la tribu de los fenghuang no desapareciera. El líder de los Byakko era el único en saber la forma de matar a un fenghuang y no debía decirlo a nadie más. El secreto de como matarlos se pasaba de generación en generación y únicamente a los sucesores de los líderes.
Los fenghuang fueron odiados y a la vez temidos, se vieron obligados a esconderse de las demás tribus. En una sola noche los pocos fenghuang que quedaban, desaparecieron sin dejar rastro.
Era increíble ver como una tribu que era amada por todos, se convirtió en la tribu más temible de todos los tiempos.