Camino con paso tembloroso hasta la puerta del apartamento. Aron se despidió de mi en la calle, seguramente para no provocar incomodidad entre mis amigas y yo. Le agradecí nuevamente por lo que hizo y le dije adios con la mano. En el camino salió el sol por completo. Me sorprendie que ya es de día, aunque tampoco le pregunté al chico cuánto tiempo dormí. Ya tengo otra cosa por la cual agradecerle, pues él me cargó hasta el parque y me cuidó mientras permanecía inconciente. ¿Se preocupa por mí? La puerta se abre fácilmente al no estar cerrada con llave. Me preparo para la regañina que vendrá por parte de mis amigas, pero agradezco que todas estén bien en casa, seguramente esperándome. Entro como puedo. Camino lo más recta posible por la sala, buscándolas. —¡Kate! —Llamo. —¡Maggi, Every

