Detiene la moto en medio de un callejón desierto. Las únicas luces que malamente lo iluminan son las de la calle a lo lejos. Todo está muy oscuro. Ni siquiera la luna está completamente a la vista. Mis ojos no se acostumbran del todo a la penumbra, así que la opción de correr para escapar ya está descartada. Aún así prefiero ser yo la que esté aquí y no Kate, pues no quiero que se le arruine el cumpleaños. A pesar de haber maldecido por enésima vez al dichoso juego por llevarnos hasta allí e intento no darle mucha importancia a lo que pase aquí, aunque estoy completamente aterrada. Me bajo de la moto pensando desesperadamente en cómo podría salir de esta situación. Tomo una respiración profunda cuando lo veo hacer lo mismo. Tal vez si me imagino que es otra persona podría superar este

