Paso o retroceso
Evolet
Estiro mi mano, en busca de la caída de uno de los copos de nieve que ahora adornan mi cabello rojo.
Percibo uno en mi guante, uno que me regalo Alek ayer, al ver como en estos días he querido salir con Daniel para jugar en la nieve, aquella que antes detestaba por tener que aguantar ese frió infernal que me llevaba a esconderme bajo viejas tablas o tejas tiradas por los basureros.
- ¿te gustan? - pregunta Alek, quien no se me ha despegado de mi lado desde que salí al patio trasero.
Sus ojos azules detallan mi rostro en espera de una respuesta de mi parte a lo cual yo asiento con una media sonrisa que hace que aparezca el reflejo de dos hoyuelos en el peli n***o que tengo enfrente.
- me alegra mucho - dice antes de girar su rostro mirando enfrente de nosotros a Daniel, quien salta de los montes de nieve mientras Zoe lo persigue con una bufanda en la mano.
- Daniel, tienes que colocarte la bufanda, te dará frió - dice Zoe tratando de atraparlo.
- no, yo soy un super héroe, no necesito eso - dice ahora corriendo a una esquina del patio con su mama atrás de él.
- veo que esos dos se divierten - dice Alek llamando mi atención haciendo que gire mi rostro.
Encuentro la sonrisa de Alek de oreja a oreja, con sus ojos brillosos admirando a su familia, algo que yo una ves hacia cuando la tenia.
Aquellos tiempos en los cuales solo me preocupaba porque abue no se diera cuenta de que me comí sus galletas, mientras papa se sentaba en el sillón principal, con madre a su lado, abrazándose.
Como desearía volver a tener eso, pero ahora eso es bastante imposible.
- bonita - parpadeo varias veces mientras caigo en la realidad que varias lagrimas han abandonado mis ojos, llamando la preocupación en el rostro de Alek.
- ¿te duele algo?, ¿las pastas no funcionan? - pregunta asomando una mano para tratar de tocar mi rostro, pero la detiene apenas sacudo la cabeza en negación.
Si me duele algo, pero por fin ya no es dolor físico, ese que siempre ha estado conmigo, hoy no habita en mi, gracias a los cuidados y recomendaciones de Alek, quien en estos momentos no se como sentirme respecto a su amabilidad, algo que solo sentí de pequeña.
- ¿tienes frio? - pregunta tratando de cambiar el ambiente.
- n-no - respondo negando para voltear a ver una Zoe agitada llegar a nosotros.
- me gano - dice Zoe calmando su respiración - cada ves la resistencia de mi hijo es mayor.
Alek sonrie antes de llevar su mano al cabello de su hermana para despeinarlo un poco haciendo que esta resople.
- tranquila hermanita, yo me encargo del enano - Zoe asiente aliviada - ya vuelvo, ¿de acuerdo?- habla Alek pero esta ves dirigiéndose a mi.
Veo como la figuro del peli n***o va directo a su sobrino, quien empieza a saltar feliz pidiendo que lo hagan girar en el aire, algo que Alek cumple sin problema. Tener la imagen de ellos dos es algo que en cierta forma me causa ternura, pero a la ves nostalgia, es como si no pudiese ver algo sin recordar mi pasado, lo que tanto me atormenta.
" ¿quien te crees huérfana?" escucho su voz repugnante en mi mente.
" ¿estas llorándole a tus padres?" se ríen de mi, de mi sufrimiento.
" los lobos le hicieron un gran favor a nuestro pueblo, no eran mas que un estorbo, ¡merecían morir!" NO
" ¡MERECÍAN MORIR!" No, vuelvan, vuelvan...
- Evolet - una voz llama mi atención haciéndome saltar en mi puesto de la sorpresa - ¿todo en orden?
Esa pregunta, ese tipo de cuestionamientos me hago todo el tiempo, jamas alguien me lo había preguntado, solo yo lo hacia en mi mente, pero en esta casa, ellos si se preocupado cada ves que un recuerdo llega a mi, algo que es mi frecuente.
Agradezco que sean pacientes conmigo, acepten mis pocas palabras, me de mi espacio, pero no puedo evitar el ¿porque?, después de todo soy solo la huérfana, la sin hogar, la marginada, sucia, estúpida, ingenua niña que destruyeron de todas las formas posibles dejando esto, que ni siquiera se definir, pero que ellos me miran como si hubiese algo bueno de rescatar, en especial Alek, en especial èl.
- e-estoy bien
" no sabe ni hablar" " ridícula"
Gritido llama nuestra atención, encontrándonos con Daniel colgando boca abajo y Alek sosteniéndolo de las piernas moviendo lo sin parar haciendo que el pequeño ria entusiasmado.
- esos dos - habla Zoe con una sonrisa - hombres incoherentes que no piensan en que puedo quedar sin hijo.
- ¡Mami!, ¡Evolet! - nos llama Daniel en medio de risas - ¡estoy de cabeza!, las veo al revés.
- Alek, atrevete a dejar caer a mi hijo y te juro que te castro - dice Zoe apuntando al acusado.
- ni te atrevas, no querrás dejar a Evo... - Alek se interrumpo a si mismo para mirarme un momento - a tu luna sin hijos, o tu sin sobrinos.
¿Luna?, ¿quien es esa?, ¿sera su novia?, ¿tendrá novia?, no puedo ni afirmar ni negar, aunque no la he visto todos estos días que me he quedado en la casa, nadie ha entrado a visitarlos, solo un curioso hombre que Daniel llama como el barbon.
- ¿te gustaría?- escucho preguntar a Zoe sacándome de mis pensamientos.
La miro arrugando mi entrecejo, moviendo mis dedos entre si por los nervios de no saber que me ha dicho.
Zoe parece entender mi situación, ya que vuelve a hablar - hay una boutique en la manada, una con ropa muy linda, si quieres podemos ir y tal ves te puedas comprar algo que te guste- ¿Manada ha dicho? , ¿eso que es?
Zoe espera mi respuesta pero caigo en cuenta que no podre aceptar su invitación, no tengo dinero.
>
- n-no te-tengo dinero - hablo en un tono bajo antes de bajar mi rostro para mirar el suelo que se encuentra poblado de nieve.
- eso no debe ser un problema - escucho que dice haciéndome confundir, ¿como no sera un problema?, ¿acaso piensa robar?
> me recrimina mi subconsciente haciendo me sentir vergüenza de mi.
- Alek de seguro te dará el dinero - continua Zoe haciéndome levantar la cabeza en un segundo.
- n-no, èl no d-debe - no quiero hacer eso, me ha dado posada, me ha brindado comida, no me ha maltratado, es mucho mas de lo que merezco, no quiero abusar mas de lo que ya lo he hecho.
- no te preocupes, mira - dice Zoe antes de llamar a su hermano haciendo que yo me sorprenda para tratar intentar tocarla para detener sus acciones, pero el miedo el contacto es mas grande que no puedo.
- Tio, otra ves - dice Daniel llegando a donde estamos nosotras tomado de la mano de Alek quien mira a Zoe de forma interrogante antes de mirarme a mi.
- ¿me llamaban?
- si hermanito - empieza Zoe haciendo que me esconda detrás de ella por ya saber lo que dirá, de seguro pensara que estoy abusando de su amabilidad, me va a echar , tendré que estar nuevamente en el frió de la nieve - estaba pensando que podríamos ir a comprar un poco de ropa, Evolet y yo, ya que ella no tiene ninguna.
- eso es genial - dice Alek antes de mirarme tratando de entender como me escondo de su mirada.
- si, pero Evolet no tiene dinero así que...
- yo lo pago todo - ¡¿que?!
- ¡si! - festeja feliz Zoe.
- yo también quiero que me compres algo - pide Daniel en un puchero mientras yo sigo atontada por lo que acabo de oír.
- yo te lo comprare Daniel - le habla Zoe a su hijo antes de alzarlo y mirarme - entonces saldremos después del almuerzo, ya quiero ir de compras contigo- dice feliz antes de entrar a la casa dejándome sola con Alek.
Mi cabeza sigue agachada, dándome la vista al piso mientras trago saliva y muevo las manos inquieta por lo que diré.
- no tienes porque , Alek - pronuncio las palabras tratando de sonar lo mas segura - n-no, no lo n-necesito.
- claro que si bonita - dice Alek dando un paso hacia mi - no tienes ropa, y no puedes seguir colocándote todo lo de Zoe, no son de la misma talla, debes tener tus propias cosas - dice antes de hacer algo que me deja atónita.
Alek cuidadosamente toma mi mentón con su mano para subir mi rostro y quedar mirando sus azules, que brillan al ver como esta ves no me aparto de mi toque, no se porque, pero no lo hago.
- n-no d-debes - vuelvo a articular las palabras, pero esta ves con nerviosismo al sentir como sus dedos acarician la piel de mi rostro.
- claro que debo, puede que aun no lo entiendas, pero es mi deber como tu mate - dice haciendo que la ultima queda grabada en mi mente.
- ¿mate?- cuestiono sin entender que significa.
Alek muestra sus hoyuelos, aquellos que en esta ocasión hacen que se me acelere el pulso, y mueva mas mis dedos entre los guantes tratando de calmar el nerviosismo.
- bonita, esa palabra pronto la entendederas, y sabrás la importancia que tiene que tu seas mi mate, mi bonita - dice dando un nuevo paso hacia mi, dejando poco espacio entre nosotros que prende las alarmas en mi mente.
No se porque lo estoy dejando acercarse tanto a mi, me prometí jamas volver a dejar que nadie se acercara a mi, o me volviese a tocar, pero aun así, a pesar de que se eso, mi cuerpo no hace acto de reflejo a los movimientos de Alek.
- acepta por favor el dinero que te daré para que te compres todo lo que quieras, te lo suplico bonita, no pienses en nada mas, solo en que es un regalo que quiero darte, así como los guantes, son algo de mi parte para ti, sin condiciones a cambio- dice respirando con algo de dificultad mientras su respiración se une con la mía, y sus ojos, viajan su mirada de los míos, a mi boca.
Cuando por fin mi mente entra en contexto de la situación decido asentir en respuesta, para después alejarme de su toque con cuidado antes de tragar saliva y darle una sonrisa para correr despavorida dentro de la casa.
Alek
Preciosa, hermosa, bonita, lo mejor que han visto mis ojos es en lo único que pienso cuando la veo seguir a mi hermana Zoe , quien no para de enseñarle mucha ropa diciéndole lo bien que se le ver en ella, y yo?, yo solo pienso que puede colocarse una bolsa y se vería fantástica.
Aun puedo recordar su sonrojo cuando adquirí a toda mi valentía para tocar su rostro, algo que todo el tiempo he querido hacer, pero al miedo a su rechazo me hace frenar, querer darle mas tiempo, porque por las heridas que me dijo la doctora, y como veo sus ojos aguados por los recuerdos son varias de las razones de creer que el mundo es un desgraciado por tratar a ser tan bello de formas tan atroces que solo me hacen querer romper cuellos sin parar hasta encontrar la razón o razones por la cual mi bonita no sonríe con tranquilidad.
Aunque hoy no se aparto de mi toque, se que debo ser paciente, no debo presionarla, debo darle su tiempo y espacio, eso es lo que mi lobo y Zoe me dicen, teniendo toda la razón.
Paciencia, eso no me importa en estos momentos, no me importa tener que esperar que se sienta cómoda conmigo porque al menos se que no pasare una eternidad esperando que aparezca, porque por fin la tengo conmigo, y no la dejare ir jamas, la protegeré de todo y todos, ella es mi bonita, por ello merece el cielo, la luna, y eso tratare de darle.
Daniel a mi lado mueve sus pies juguetona mente mientras no aparta la mirada de Zoe, quien también le hecha varias miradas para ver que se encuentra bien, aunque confié en mi, también ama mucho a mi sobrino, por ello la vuelve una madre sobre protectora.
- Tio, mujeres malas nos miran - dice mi sobrino señalando un grupo de chicas que no paran de darme sonrisas y gestos coquetos que dejo a un lado por detallar a la dueña de mi atención - me están mirando raro tio
Las palabras de Daniel hacen que una risa se escape de mi para agacharme un poco y susurrarle.
- quieren robarte de la atención de tu mamà - le digo antes de revolver su pelo.
Daniel parece pensarlo un segundo antes de volver a hablar.
- ¿son las mujeres malas que mamà dijo que no me les acercara?- pregunta girando su rostro en mi dirección para mirarme con curiosidad a lo cual yo asiento.
- si, esas son, mantente alejado de ellas - Daniel asiente como si acabara de comprender uno de los mayores conocimientos.
- mamà las odia...son feas y no me agradan - dice para después girar su rostro y seguir mirando a Zoe.
La presencia de mi hermana se hace notar cuando se acerca nosotros con una sonrisa.
- hermano y hijo, les presento a Evolet - dice haciendo pose dramática para después girar su cuerpo y con sus dos manos a puntar al probador de donde sale lo mas bello del mundo.
Evolet sale del probador con un camisa roja manga larga pegada al cuerpo haciendo vista de su pecho, el cual es precioso en mi parecer, a pesar de que ella esta un poco baja de peso por las condiciones que llego, a podido engordar un poco ya que he procurado seguir la alimentación adecuada para su recuperación.
Trae una falda negra de tamaño mediano, llegando le un poco mas arriba de la rodilla, quedando acorde con su preciosa cintura en la cual quiero posar mis manos sin importar que alguien nos mire, pero debo llamar la calma, soy un Alpha respetado, ella ha pasado por mucho, debo respetarla y dejar que ella misma me deje acercarme pero es bastante difícil teniendo ante mi a ese bello ser que la diosa luna me mando.
" la diosa luna a sido muy generosa con nosotras" dice Derek , mi lobo en un gruñido de satisfacción por ver a nuestra mate tan preciosa.
Termino de ver su atuendo cuando detallo las botas largas negras que tiene acorde con su vestuario. Mi mirada cae en su rostro, el cual mira al suelo con las mejillas coloradas.
>
Su pelo rojo cae por delante de sus hombros como cascada, sacando me un suspiro, diosa, dame resistencia para aguantar no llenar de besos a tan hermosa criatura.
- ¿que les parece?- pregunta Zoe mirándome enarcando una ceja ya sabiendo exactamente lo que ronda por mi mente.
- Evolet esta bonita, ¡muy bonita! - habla Daniel corriendo a donde ella y hacer que se agache y asi darle un pico en la mejilla.
- concuerdo con el enano, estas demasiado bonita - digo en tono ronco al escuchar los pensamientos turbulentos que empieza a tener mi mente con la imagen de mi mate frente a mi.
- g-gracias - responde Evolet con una sonrisa para empezar a mover sus dedos entre si con nerviosismo.
Diosa, todo lo que le haría si tan solo me permitiera tocarla.
- muy bien- empieza a hablar Zoe - ¿ahora díganme que tal estoy yo? - pregunta mi hermana dando una vuelta para que la detallemos.
- yo te veo igual - digo para molestarla haciendo que ella me tire una mirada asesina.
- y ¿tu que opinas Daniel?- pregunta Zoe a su hijo agachándose para quedar a su misma altura.
- hermosa mami - dice con una sonrisa para darle un pico en la nariz a mi hermana, a lo cual ella sonríe para darla varios besos en su cachete - mami, pera - la detiene el enano colocando sus manitos en su rostro.
- dime Daniel
- ¿es para el barbon? - pregunta haciendo que yo trague una risa.
Zoe lo mira con los ojos abiertos tratando de buscar una respuesta rápida a su pregunta.
- no hijo, así que deja de decir esas cosas que tu tío pensara que son ciertas - como si ya no supiera que lo son, es mas, ya en poco averiguo quien es el individuo, para tener una interesante charla con él.
Después de varios minutos, nos vamos del lugar al ya tener todo lo que ellas quieren comprar, para así pagarlo; noto como Evolet le incomoda un poco que le de esto, pero quiero dárselo, porque soy su mate, e que aun no lo entiende, ni sabe de lo mucho que significa para mi comprarle algo, por todo lo que ha sufrido, para darle lo que no tuvo estos años.
Cuando llegamos a la casa, Daniel empieza a correr rumbo a su cuarto para buscar sus juguetes, mientras yo ayudo a Zoe y mi bonita a llevar lo que compraron, pero mis acciones son detenidas por un grito inesperado que hace que suelte todo y corra en busca de lo que ocurre.
Llego al comedor, donde esta Evolet en un rincón sentada en forma de volita temblando sin parar, tal como el primer día que estuvo en esta casa.
No pierdo tiempo en llegar a donde esta para intentar calmar su llanto, me prevengo de tocarla, tal ves eso empeore la situación, ella no me aceptado después de todo, así que hago uso de las palabras.
- bonita, ¿dime que pasa?...tranquila, no llores pequeña - digo al empezar a escuchar sus sollozos.
¡¿Que diablos a pasado aquí?!
Evolet no se calma, eso me perturba mas, y aumenta mi cólera de la impotencia.
- bonita, respira, respira... por favor - suplico tratando de mantener un tono suave en todo lo posible.
Las pisadas de mi hermana junto con unas nuevas me hacen despegar mi atención de Evolet para caer en la puerta de la habitación, donde esta una presencia masculina que enciende varios interrogantes.
- ¿que alguien me diga lo que esta pasando?