Capitulo 5

3411 Words
Te protegeré Alek Miro a las dos personas que se encuentran en el marco de la puerta, buscando alguna posible respuesta a la reacción que esta teniendo mi bonita, pero lo único que recibo son rostros de tanta o mas confusión que la mía. Maccon, mi Beta, intenta soltar palabra, tratando de calmar mi furia, mi impotencia por tener a mi pequeña así, ver como sus sollozos no paran, sus temblores aumentan, y lo único que le importa es esconder su dulce carita dentro de sus piernas buscando de alguna forma protección. - hermano, yo... solo entre, te lo juro - empieza a hablar Maccon con voz angustia de cualquiera que vaya a ser mi reacción - no la he tocado, no he intentado nada. - ¡¡no me toquen!!, ¡¡no quiero!!, ¡¡no quiero!! - mi rostro gira rápidamente a mi mate, quien grita desmesuradamente. " ¡has algo!" ordena mi lobo desesperado, ninguno de los dos soporta tener esta imagen en frente de nosotros. - bonita...bonita, mírame...mírame bonita - suplico de conclillas, a tan solo unos centímetros de ella, tratando de no abusar de su espacio, pero aun así la respuesta que recibo es desastrosa. Su piel empieza sudar, escalofríos se hacen presentes en su cuerpo, ¿y yo?...yo solo puedo hacer lo primero que se me ocurre, sin importar que haya sido casi nulo el contacto que hemos tenido, solo me importa ella. Doy un paso para así de un movimiento llevar mis brazos alrededor de su pequeño cuerpo a comparación del mio. Su reacción es inmediata, intenta soltarse con todas sus, batalla en lograr salir de el encierro que he creado con mi cuerpo, pero sin importar sus acciones, no detengo mis pies cuando rodean su cintura, para luego llevar mis manos a sus mejillas e intentar detener sus movimientos bruscos, que le pueden causar algún daño. - ¡Me duele!, ¡m-me duele!- solloza sin control haciendo que pequeñas lagrimas se derramen de mis ojos por el dolor que me causa ver a mi mate en esta situación. - bonita, mírame bonita, soy yo...soy Alek - Evolet sigue respirando rápidamente, pero aun así, al tener mis manos en su mejilla, solo puede mover sus y parpadear varias veces, debido a que mis piernas crean un fuerte entre mi cuerpo y el suyo - soy Alek...- repito queriendo que solo se enfoque en mi - yo no te haré daño, nunca lo haré bonita. Mis dedos nerviosos, aunque trato de disimularlo, acarician lentamente sus mejillas, buscando que ese simple toque le transmita al menos un poco de paz, lo cual no se si estoy logrando, debido a que siento como sus manos se apropian de mi camisa, arrugando la entre sus manos cerradas. - m-me harán... d-daño - dice en un tono agudo con sus ojitos totalmente nublados por las lagrimas. - jamas, te prometo que no dejare que lo hagan. Mi bonita, suelta un poco de aire antes soltar un poco el agarre de sus manos, sin despegar ni por un segundo sus ojos de los míos. - mi bonita - acerco su rostro lentamente al mio, mirando sus labios por breve segundo, pronto, me prometo antes de unir nuestras frentes - estas a salvo. ... Pasos razonando por el pasillo, mi respiración agitada, los resoplidos de Zoe, y las preguntas de Daniel es lo que se escucha en este momento, en el cual esperamos fuera de la habitación de mi bonita, esperando que ella o la doctora salgan para decirnos cualquier cosas que calmen la incertidumbre de mi corazon. - cálmate Alek, que ya me tienes mareada de tantas vueltas que has dado - escucho que dice Zoe sentada en una de las sillas del pasillo. - ¿Evolet esta bien? - escucho que pregunta mi sobrino inquieta por los recientes eventos. - claro que si, Evolet se ve que es una chica fuerte, que ha pasado por mucho, pero aun así se mantiene de pie, no creo que esto sea algo grave - bufo ante el ultimo comentario de mi hermana, si esto no fuera grave ella no hubiese tenido un ataque de pánico, no estaría la doctora Delia revisándola en estos momentos. - aun no entiendo que fue lo que paso - escucho que habla mi Beta por primera ves desde que mi bonita atravesó la puerta de su cuarto. - seguro fuiste un idiota, que le mostró su asqueroso rostro y por eso se asusto - dice Zoe haciendo que Maccon trague saliva ofendido. - ¿mi asqueroso rostro? - por supuesto, no ves como asustas a Daniel el primer día que te vio - el pequeño nombrado gira su rostro hacia mi Beta como si lo estuviese analizando. - ¿feo? - dice Daniel. - si se asusto de ver tus ojos azules de sapo - mi hermana le lanza una mirada asesina. - mis ojos son azules - comenta el enano. - si eso fue lo que lo ayudo a no vomitar de ver tu horrorosa nariz - resoplo al escuchar como mi hermana sigue con los insultos. > > " te dije que los dejaras botados a las afueras de las manadas del norte" espeta Derek, también cansado de su actitud de niños. - pero si èl miro tu pelo de huevo podrido, si tendría que vomitar, no seria por mi nariz. - mi pelo es como el de mami - dice Daniel sacando una hebra de su pelo tratándola de detallar. - ¡lo dice el pelo de zanahoria! - Zoe se levanta de su puesto enfurruscada. - ¡tu luna tiene pelo de zanahoria! - espeta mi Beta al levantarse también de su silla. - ¡pero el de ella si es bonito! - mi hermana da un paso en su dirección. - ¡y el tuyo es un huevo podrido! - Maccon da otro paso. - ¡el mio tambien! - grita Daniel sin entender nada, con una sonrisa en su rostro. Entonces, cuando veo que estan a punto de terminar uno encima del otro queriendo matarse, decido intervenir. - ¡QUE SE CALLEN LOS DOS! - doy un paso en sus direcciones - ¡ambos tienen el pelo asqueroso!, ¡los ojos asquerosos!, ¡todo asqueroso! Justo cuando quiero seguir hablándoles, o gritando, la voz de la doctora me interrumpe. - Alpha... - giro mi cuerpo en dirección de la dueña de la voz - no debería estar gritando con nuestra luna haya en una cama, puede causarle jaqueca - la doctora me mira reprobatoria mente. - ¿yo?, pero si fueron... - si hermano, no respetas que mi cuñada se encuentra mal. - de verdad hermano debes empezar a madurar. Hablan los idiotas de mi hermana y Beta que ahora están sentados en sus sillas como si nada hubiese pasado. Cuenta hasta diez Alek, cuenta hasta diez... - ¿Evolet esta bien? - escucho que pregunta mi sobrino sacándome de mi momento de intentar no matar a las dos personas que tengo detrás mio. - si, la luna, ella tuvo un ataque de panico, debido a la inesperada presencia del Beta. - ¿mia? - entonces si es culpa del idiota ese - dice Zoe señalando a Maccon, y ahí van de nuevo. - no, no específicamente, no podría ser muy especifica, debido a que recién tengo el caso de nuestra luna, y no estoy muy especializada en el área de ese tipo de ciencias, pero solo puedo decir que es a causa de las personas en general. - ¿disculpe?, no entiendo - digo arrugando mi entrecejo. - su luna, Alpha, según lo que me ha contado, fue muy gravemente maltratada, e podido deducir muchos de las agresiones tanto fisica como mentales de las cuales fue victima, pero haya otras que no están a simple vista, como la de su miedo con cualquier persona desconocida. - pero ella no reacciono así conmigo ni con Daniel, cuando nos conoció - dice Zoe. - pero si con el Alpha, para ella era un completo desconocido, y tengo entendido, que su reacción fue muy parecida - dice mirándome, como si estuviese rectificando lo que ya le he dicho en tiempo pasado, algo que le confirmo con un asentimiento de cabeza - ustedes, señorita Zoe y Daniel, no eran del todo desconocidos. Eso es cierto, después de todo, yo le había comenzado a hablar a mi bonita de ellos, poco a poco hasta que por fin los presente. - ademas, creo que su miedo esta familiarizado mas que nada con hombres, no tanto con las mujeres, con ellos se siente mas amenazada - mis manos se forman en un puño conteniendo todo mi enojo de tan solo imaginarme lo que esos bastardos le hicieron pasar, a mi bonita, a mi vida. Ella no se merece esto, no creo que alguien se lo merezca. - ¿que puedo hacer? - pregunto haciendo notar mi tono preocupado. - Alpha, repito, no soy especialista en estos temas, pero solo le puedo decir que tenga paciencia, poco a poco lo ira superando, pero no la aviente contra el vació de un momento a otro, vaya poco a poco, ahora usted como su lazo de mates, aunque aun no este sellado, puede ayudarle, así como lo hizo hace ya unas horas. Evolet. Miedo, incertidumbre, nervios, son varias de las palabras que siempre se familiarizan conmigo, pero en estos momentos, hacen parte fundamental de lo que estoy sintiendo. No puedo olvidar el rostro de Alek cuando me vio en ese estado, como intento acercarse, como quiso ayudarme, ¿por que?, nadie nunca ha querido darme una mano, nunca he sentido esa sensacional de tener un apoyo, porque siempre me he merecido que me maltraten, por ser tan tonta, cochina, estúpida, huérfana. " siempre has sido tan débil" " una débil y estúpida huérfana" "mi bonita... estas a salvo " ¿lo estoy? ¿Por que Alek querría brindarme una mano?, ¿por que no me deja botada en la nieve como todos lo hacen?, ¿por que me permite conocer a su familia, vivir en su casa?, ¿por que una doctora me vino a revisar, porque me salvo de morir?, ¿por que estoy aquí? Todos mis pensamientos son detenidos al ver y escuchar como la puerta es abierta, dando vista a su cabello n***o despelucado, sus azules, aquellos en los cuales hoy pude volver a la realidad - bonita - habla caudalosamente, como si con cualquier movimiento o sonido alto yo pudiese asustarme, romperme. Alek camina despacio rumbo a la cama en la que me encuentro acostada, haciendo que una lagrima brote de mis ojos. - l-lo s-siento... Alek parece impactado por mis palabras, aunque mas que eso es consternada. - mi bonita, ¿de que te disculpas?, no has hecho nada - ¿no lo he hecho? Èl se sienta con cuidado en el orillo de la cama, mirándome directamente a los ojos con una pequeña sonrisa. - y-yo... soy d-debil Veo como suspira antes de llevar su mano a mi mejilla sin analizarlo tanto, tomándome de imprevisto, haciendo que aparte mi rostro bruscamente, causando una mirada de decepción en su rostro, que por algún motivo me hace sentir mal. No me hará daño, me repito lentamente antes de devolver mi rostro a donde estaba hace unos minutos sin apartar la mirada de esos orbes azules. Siento como su pulgar acaricia mi piel provocando que algo dentro de mi se remueva y por efecto mis dedos de los pies se remuevan un poco por la... ¿emoción? - me alegra que ya estés mejor - dice aliviado, ¿estaba preocupado por mi? - lamento que el idiota de mi Beta te haya asustado - ese insulto hace que parpadee varias vece sorprendida, es la primera vez que lo escucho salir de su boca, y no es por como otras veces lo he escuchado, no hay despectivo en su voz ni fastidio. -te prometo que no habrán mas invitados sorpresas, al menos me asegurare que estés preparada para cuando eso llegue a pasar, no quiero tener que ver tu rostro de nuevo de esa forma. Otra promesa. " las promesas son estúpidas e insuficientes, tu abuela era eso mismo por creer que cumpliría la suya" Mis ojos se cristalizan un poco el recuerdo de unos pies vueltos cenizas, un n***o casi asqueroso, sangre cubriendo la nieve, un grito de ultimo adiós. - no llores pequeña, no quiero ver esos bellos ojos verdes nublados por unas lagrimas - trato de calmar mis emociones, pero solo logro que mis parpados caigan varias veces buscando dejar atrás los recuerdos. - y-yo estoy b-bien - si, finjamos que eso es cierto. La cara de Alek parece no muy convencida por mis palabras, pero aun asi no evita llevar su segunda mano a mi otra mejilla para darles unas leves caricias circulares, que sorprendente mente, me tranquilizan un poco. - de acuerdo - muestra una sonrisa antes de levantarse de la cama haciendo que arrugue mi frente por sus movimientos sorpresivos, ¿se va a ir?, ¿me va a dejar? - Zoe y Daniel están muy preocupados por ti, les diré que pasen - dice como si pudiese entender mis pensamientos. Alek camina rumbo a la puerta para salir y desaparecer unos segundos antes de ver dos cabelleras rubias llegar muy animadas hacia mi dirección. - ¡Evolet! - la pequeña figura de Daniel es lo primero que veo antes de tenerlo sobre la cama dándome un abrazo de imprevisto - ¿estas bien? - si - respondo cuando el pequeño se separa de mi, para dar paso a la peli rubia madre de Daniel. - Evolet, no sabes como nos asustaste, Alek casi rompe con toda la casa esperando alguna palabra de como estabas - volteo a ver al nombrado, que se encuentra en el marco de la puerta con una sonrisa sin apartar su mirada de mi dirección, sacándome, no se porque, un sonrojo leve. - tío Alek estaba que caminaba y caminaba, mientras mami y Maccon hablaban y hablaban, hasta que tio Alek los regaño, y luego regañaron a tio Alek - dice Daniel no dándome a entender del todo. - si, Alek fue un irrespetuoso que no acata reglas, debería darte vergüenza hermano, tu todo un Alpha y sales con esas - ¿Alpha?, esa palabra la he escuchado ya varias veces, pero ¿que significara? El peli n***o bufa desde la entrada, dándole una mirada reprobatoria a su hermana, haciendo que esta sonría inocente. - de acuerdo pequeña, pero hay alguien que viste que debo presentarte - dice Alek antes de hacer pasar a la persona que vi antes cuando entre sola a la casa. Ese hombre, trago saliva temerosa, él es tan grande, yo tan pequeña, con cualquier movimiento me puede dañar, no tendría escapatoria, seria una presa, volvería a tener aquellos golpes, esos toques, esos... - bonita - la voz de Alek provoca que parpadee varias veces enfocándome con esos ojos azules - él no te hará nada, ¿de acuerdo?- dice tantean dome - no lo hará, porque si lo hace le dolerá tanto que deseara quitarse las dos bolas que tiene entre sus piernas - y por algún motivo, esas palabras hacen que suelte aire para dar un leve asentimiento, causando que Alek sonría. Me gusta esa sonrisa. - ¡perderás tus bolas! - dice Daniel señalando al hombre que entra totalmente pálido. - ¡Daniel, mala palabra! - lo regaña Zoe. - Alek, h-hermano, amigo, somos amigos, ¿recuerdas? - dice el hombre que da un par de pasos en nuestra dirección - no me harías eso, ¿cierto? - lastimala y compruébalo - es lo único que dice el hombre que ahora esta parado junto a la cama en la cabecera, junto a mi. - ehh- traga saliva - soy Maccon, el Beta de esta manada - ¿Beta?, ¿manada?, solo entendí que se llama Maccon. Todos parecen entender mi confusión porque Zoe de un momento a otro le da un calvazo al tal Maccon haciendo que este le reclame. - ¡oye!, mujer con pelo de huevo podrido, ¡no abuses! - Evolet, lo que este tarada quiso decir es que es Maccon, y es como la mano derecha de Alek en su trabajo - asiento, entendiendo sus palabras , pero llegando a mi otra pregunta ¿Alek de que trabajara? - por ello bonita, si lo ves mucho por esta casa , no te preocupes, es totalmente normal y no tienes porque asustare - dice Alek haciendo que lo mire con una atisbo de sonrisa. - s-soy Evo...Evolet - digo tratando de hablar lo mas normal posible. - un gusto luna - recibe otro calvazo - digo... Evolet. Escucho como la risa del pequeño Daniel me hace enfocar en èl, quien solo salta feliz de ver como a Maccon, su madre lo golpea. - controla a tu hermana Alek, esta celosa de ser tan pálida como un chupa...- y otro calvazo es recibido por el hombre, el cual ahora, no me parece tan amenazante. ... - ¿y como se conocieron? - pregunta Maccon sonriente por el interrogatorio que ha montado. - en un arrecife a la luz de la luna, con varios cocodrilos que tocaban trompetas - responde Zoe burlándose de Maccon. Ellos dos, han tenido todo lo que los he visto insultándose, burlándose el uno del otro, parece que no se agradan ni un poquito, algo que Alek ni presta atención, el cual solo ha recibido su comida y mantiene el silencio mientras una que otra ves me da unas miradas, como si estuviese supervisan dome. - solo quiero saber como se conocieron, en ningún momento llame a una loba metiche - ¿loba?, que interesante forma de llamarla, aunque eso no lo piensan los hermanos que lo miran como si lo quisiesen matar - ¡Auch!, patas de burro, contrólate - le ladra a Zoe. - el metiche es otro, no tienes una vida acaso. - la tengo pero me encanta supervisar la de mi Al... mi amigo - se corrige cuando ve como la rubio lo apunta con un tenedor - amigo, tu hermana necesita, distracción. - el barbon - dice Daniel feliz, haciéndome preguntar quien sera èl, ya varias veces lo han nombrado. - Daniel - si, el barbon, gracias pequeño Daniel, necesitas una sesión de sexo urgente con el barbon - al escuchar la ultima frase siento como el ambiente se torna tenso por mi lado derecho, que es justo donde se encuentra Alek, quien por fin a levantado su rostro de la comida, detallando al pelirrojo - ehh, cartar, quise decir sesión de cartas. - yo que tu me voy - dice Zoe con una sonrisa. - y yo que tu me voy con el barbon, ya casi va siendo hora de su sita diaria y no te veo lista - y esas ultimas palabras son ultimo que se escucha antes de que un gruñido se escucho bastante cerca, haciendo que giro mi rostro varias veces en busca de donde provino el sonido. Zoe y Maccon, por el contrario, se quedan un momento estáticos en sus puestos, antes de que ambos se levanten rápidamente de sus sillas mirándose con los ojos abiertos. - bueno yo... yo tengo que ir a acostar a Daniel - dice Zoe logrando que Daniel la mire confundido. - ¿a mi?- pregunta arrugando su pequeño entrecejo. - si, a ti, vamos hijo, es hora de dormir - dice ella estirando su mano en su dirección para alzarlo rápidamente. - pero yo ...- Daniel no alcanza a terminar cuando Zoe ya lo lleva corriendo a su habitación. Maccon, mientras tanto, no se toma nada de tiempo en llegar a la puerta para decir un adiós y salir rápidamente de la casa, dejándonos solos a Alek y a mi en la mesa. Al ver el silencio, decido ser yo quien diga la primera palabra. - ¿e-escuchaste ese g-gruñido? - pregunto haciendo que Alek gire su rostro en su dirección, el cual por unos segundos esta sin expresión, pero después me muestra una cálida sonrisa, una que extrañamente hace que trague saliva nerviosa. - no bonita, pero tranquila ...- dice antes de llevar su mano a mi mejilla, haciendo que parpadee con el corazón a mil por ver como se acerca un poco - yo te protejo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD