—¡Noreste! ¡A cien metros del punto de control C! Pero Alpha, atacaron. Gamma Sean es crítico y-— Me había congelado, un pánico errático se apoderó de mi corazón cuando lo interrumpí. —Las chicas con las que estaba... ¿qué hay de ellas?— Él dudó y me giré para mirarlo por encima del hombro. Sus ojos se abrieron con miedo, su corazón se aceleró en su pecho y yo ya temía la respuesta. Mi estómago cayó hasta la planta de mis pies y mi respiración se aceleró. —Las chicas—. Me apreté. —Se los llevaron—. Él susurró. En un segundo, me cambié de posición en mi oficina y me abrí camino hacia la frontera. Mi mente era una neblina de pánico, no saber adónde había ido Kilua me estaba destrozando. Llegué a la frontera y encontré lobos atendiendo a Sean, cerca de un incendio. Kilua y los gemelos no

