━ ¡SeoYeon! ¡Apúrate en darle un beso a papá! ━. Gritó un castaño de cabellos ondulados.
Con algo de dificultad se movía alrededor de la cocina, sus manos eran algo torpes, estaba demasiado apurado como para controlar la fuerza que utilizaba causando que varias cosas se les cayera o terminaran rodando lejos de él cosa que lograba desesperarlo más.
Oprimió con sus dedos la lonchera hacia bajado tratando en vano cerrar la cremallera de esta. Alzó su mirada aun haciendo fuerza, el reloj marcaba las 8:31 am, le quedaba tan solo una hora para lograr llegar a su trabajo.
━ ¡Agh! ¡Maldita sea! ━. Gimió enojado al notar como había roto el tirador del cierre al aplicar más fuerza de la debida.
━ Appa~ no digas groserías ━. Murmuró soñolienta una pequeña niña, tenía sus cabellos revueltos, restregando con una de sus manitas sus ojitos algo llorosos.
━ Perdón, solecito ━. Se disculpó soltando un largo suspiro cansado. Dejó todo como estaba, acercándose hacia la linda bebé que caminaba torpemente, recién levantada.
Sus rodillas tronaron apenas se agachó hasta quedar de cuclillas, casi a la altura de la pequeña, la cual sin dudarlo se tiró sobre él, dejando recargar su cabecita sobre su pecho, soltando un tierno bostezo, aferrando sus manitas al cuello de su padre.
━ Todavía tienes sueñito~ ━. Dijo con aquel tono meloso que solo su bebé conocida. Esta asintió lentamente, enredando sus piernas alrededor de su cintura cuando se levantó del suelo, meciéndola juguetonamente provocando que soltara aquella melodiosa risita que tanto amaba escuchar ━ Pero hay que ir a la escuela ━. Rió cuando escuchó el quejido que soltó mientras daba suaves pataletas ━ Oh vamos, ¿Acaso no quieres ver a tus amiguitos? ━. Acarició sus tiernos cabellos chocolates.
Alzó una de sus tupidas cejas al notar como su hija levantó su cabeza emocionada por lo que había dicho. Su boquita se entreabrió mientras asentía completamente animada, sin ningún rastro de sueño en ella.
━ ¡Sí! Quiero jugar con mi príncipe Mimi ━. Chilló dulcemente, sus ojitos desaparecieron bajo sus rellenitas mejillas rojitas.
━ ¿Tu príncipe? ━. Preguntó ahora más serio Jeon, sus delgados labios temblando, teniendo un especie de tic en su ojo izquierdo. La pequeña asintió ante su pregunta, balanceando sus piernas ━ ¿Quién es tu príncipe? ━. Demandó celoso.
━ Es el maestro Jimin ━. Dijo SeoYeon inflando sus mejillas ahora más rojitas, ladeando su cabeza tímidamente.
━ Ash, ¿otra vez él? ━. Rodó sus ojos sin disimular en ningún momento su molestia.
No era la primera vez que su hija le hablaba de tal "maestro Jimin". Al inicio se había sentido bastante curioso. Muy pocas se veía a un hombre trabajando como maestro de preescolar, era demasiado extraño, sin embargo aquello quedó en último plano cuando su bebé llegó alabando lo hermoso que era tal chico. Que tenía lindos ojitos café, que sus labios parecían un tierno piquito, que sus ojitos desaparecían cada que sonreía, y su cabello era muy suave.
Todo eso debía soportar el como padre escuchar.
━ Pero si es muy bonito, parece un príncipe como en los cuentos ━. Soltó una pequeña risita, tocando tontamente sus mejillas de tan lindo rojo. Su bebé era un ángel.
━ Pff, no debe ser tan lindo como dices ━. Bufó abultando sus labios hacia abajo, la pequeña encantado los toco con sus deditos ━ Yo soy más guapo ━. Le sonrió después de dejarle un besito en el torso de su mano.
━ Mmh...━. Su sonrisa decayó cuando vio como ella optaba una juguetona expresión pensativa, apretando sus labios burlonamente ━ ¡Los dos son muy lindos! ━. Gritó alzando sus brazos en alto, tirándose hacia atrás causando que tuviera que afianzar su agarre para no dejarla caer.
━ No me parece justo, pero lo aceptaré ━. Empujó su lengua contra la parte interior de su boca. Bajó lentamente a la pequeña, dejándola en el piso con aquella linda sonrisa idéntica a la de él ━ Además, yo decidiré si es lo es o no ━. Pellizcó su tierna nariz, esta respondió tocándola torpemente.
━ Cuidado que te enamoras de él ━. Meneó sus hombros, comenzando a dar pequeños saltos por toda la sala.
El castaño alzó una de sus cejas ante tan extraña respuesta.
━ ¿Por qué lo dices? ━. Se cruzó de brazos mirando desde arriba los lindos movimientos de su princesa.
━ Porque eso dicen las maestras. Ellas también piensan que Jimin es muy lindo ━. Arrugó graciosamente su carita.
━ Jimin esto, Jimin lo otro. Ya deja de hablar de él y dale un beso a papá que ya se tiene que ir ━. Se quejó mientras se agachaba lentamente, la pequeña no esperó a que estuviera de su tamaño y se tiró sobre su pecho, abrazándolo con todas sus fuerzas, dejando pequeños besos en toda la carita de su padre ━ Te amo, princesa ━. Murmuró cerrando sus ojos aliviado de tenerla siempre a su lado.
Ella era la única razón por la que seguía en píe.
━ También te amo mucho, mucho, muchote~ ━. Le respondió con su dulce voz.
Detuvo sus tiernos besos para regalarle la más bella sonrisa a su padre, el gustoso le correspondió. Su frente cayó sobre la suya, dejando así que sus naricitas se rozaran, jugando divertidamente con estas hasta provocar sus encantadoras risas.
━ Vamos Yeon, hay que prepararte para la escuela ━. La voz de nana interrumpió aquel tierno acto que llevaba contemplando desde lejos hace ya bastante tiempo.
Los dos alzaron sus cabezas mirándola con sus boquitas fruncidas hacia abajo. La pequeña se separó no sin antes dejarle un sonoro beso sobre la mejilla de Jeon, para luego correr contenta hacia los brazos de aquella que consideraba como una madre.
━ Pórtate bien, ¡eh! ━. Le acusó Jeongguk viendo como SeoYeon bufa aburrida.
Sin más se levanta del suelo, caminando hacia la pequeña isla que dividía la cocina de la sala, recogiendo así sus cosas, dejando la lonchera sobre el maletín para que así las cosas de su interior no se salieran. ━ Adiós nana, cuídala bien, hoy tal vez llegue un poco tarde ━. Revisó la hora en el reloj que colgoba elegantemente en su muñeca. Le quedaba ahora solo media hora para llegar a su trabajo.
━ Vale, no hay problema ━. Le contestó viendo como el castaño caminaba ahora más apresurado hacia la entrada del apartamento en donde vivían los tres ━ Chao SeoYeon ━. Se despidió por última vez de su hija, mirándola con un rostro ahora más triste con la mitad de su cuerpo fuera.
La pequeña agitó su brazo en son de despedida, con sus lindos labios carmines alzados. Mientras cerraba la puerta esta nunca detuvo sus movimientos ni borró su sonrisa en ningún momento, eso era lo último que vería de ella hasta llegar a casa en la noche, donde la mayoría de la veces la encontraba dormida.
Los únicos momentos en que podía interactuar con ella era en las mañanas(sin contar los fines de semana que eran sus dos días favoritos por obvias razones) por eso siempre los atesoraba con todo su corazón.