Marinette En cuando salí de la cabaña estaba comprobando las balas de su pistolete. Sus ojos alzaron su mirada y sonrió al verme. —Antes de nada. Quiero que sepas que mi ropa te queda muy bien—se burló. —Dijiste que no podía usar vestido—mirando mi cuerpo con timidez. Estaba ridícula, sobre todo porque las mangas me quedaban largas y los pantalones demasiado anchos—Pero estoy horrible. —Eso es porque no sabes colocártela bien, bichito—dijo acercándose a mí. Me arremangó las mangas de la camisa y me hizo un nudo con ella para que no me quedase tan larga—¿Mejor así?—preguntó con una expresión divertida en su cara. —Al menos ya no parezco un payaso—bromeé mirando mis brazos. —Eso es complicado—se burló soltando una risotada. Lo fulminé con la mirada, como siempre hac

