Chat Noir Empujé a Lila al interior de la cabaña y cerré la puerta con fuerza. Estaba cabreado por la situación, jamás llegué a imaginar a Marinette peleándose de esa forma con alguien. También sabía lo calienta pollas que podía ser Lila, y estaba seguro que había sido ella la que la había provocado. —¡¿Has visto?!—exclamó Lila señalando su mejilla derecha, que tenía la perfecta marca de las uñas de Marinette señaladas—¡Esa maldita zorra me ha marcado la cara! —¿Qué le has hecho?—pregunté apoyándome de brazos cruzados sobre la pared. —¿Cómo que qué le he hecho?—inquirió caminando furiosa hacia mí—Creo que has invertido los papeles en este asunto ¿No crees? —Vamos Lila—dije esbozando una mueca—.La conozco a ella, y te conozco así. Tú te has metido en este tipo de peleas an

