-Bueno, ¿qué vas a hacer, hermanita? ¿Te irás con mamá o volverás a tu casa con Massimo? -La verdad es que no sé. Mamá sigue insistiendo en que él es una mala persona disfrazada y que estaría mejor sin él, y mientras tanto, Massimo me ha tratado con tanto cuidado... Y realmente parece saber cosas sobre mí, como mi gusto por lo dulce y hasta mi flor favorita. La verdad sea dicha, es que mi supuesto prometido era digno de un protagonista de novela rosa: me mimaba con detalles que, si bien no eran gran cosa, para mí valían mucho y él parecía saber esas cosas, que no soy precisamente fan de las "grandes demostraciones de amor" como joyas o así, que prefiero un simple dulce como una barra de chocolate o una flor sobre cosas más ostentosas como anillos o collares, por dar ejemplos. Me parecí

