El dolor de cabeza se hace presente y mi cuerpo es controlado por la ansiedad que me produce el hablar de niños. Recuerdo que yo no fui la típica niña que jugaba a ser mama con cualquiera de sus muñecas, yo tenia barbies, pero solo jugaba a que se casaban con otros tipos de muñecos muy extraños, o viajaban alrededor del mundo. En fin, el punto es que no todas las niñas sueñan con ser madres algún día. Eso sin contar que mi propia madre no fue un buen ejemplo. Necesito despejar mi mente – pienso mientras paso mis manos por mi cabello. Como por arte de magia, mi celular suena, indicando en la pantalla que se trata de una llamada entrante de Richard, la cual contesto de inmediato. -Dime – hablo rápido. -Vaya! Pero que mal educada. – comenta burlón – Hola a ti también. Puedo escuchar la r

