—Yo... yo quería agradecerte lo que hiciste por mí —dije algo nerviosa de que me despreciara como solía hacerlo. Aunque en realidad no me importaba si lo hacía; de cualquier modo, yo ya estaba ofreciéndole mi agradecimiento y dependía de él aceptarlo o no. —¿Llevarte al hospital? —dijo con cierto aire de sarcasmo—. No seas tonta, no fue la gran cosa. —No, eso no... Bueno, en realidad también debería darte las gracias por eso —dije apenada de tener que deberle dos favores. —Explícate, porque no entiendo a qué te refieres —expuso mirándome de reojo con cierta molestia. —Me refiero a... —solté un suspiro, uno bastante vergonzoso—. Me refiero a la cuenta del hospital. Gracias por cubrirla; realmente no sé cómo pagarte por lo que hiciste. Lo vi alzar levemente la ceja, bastante interesado.

