7. Mas allá de tus límites.

1513 Words
Apolo. —Para serte sincero ya no se que hacer, a veces, por las noches, suelo imaginar que todo estará bien al siguiente día— Dije sin ánimo alguno. —¿Por qué te complicas tanto la vida?— Preguntó Nicolás sirviéndome un poco de té. —No lo sé, mi corazón me obliga a sentirme mal cuando veo que Emma lo está pasando mal— Respondí bajando la mirada. —¿Por qué no haces algo para solucionar las cosas?— Preguntó sentándose a un lado de mi. —¿No me has puesto atención? He intentado de todo y aunque Emma sonríe a veces, puedo notar como su tristeza sigue presente, es que ni siquiera entiendo porque le debe dar tanta importancia a Liam— Contesté frustrado. Nicolás sonría tenuemente ante mi desgracia, probando el dulce té de cerezo que suele preparar cuando vengo muy agitado. Sin darme cuenta comencé a hablar de la nada con él, me he sentido tan seguro cuando estoy en este extraño lugar, no sabría explicarlo y preguntárselo a Nicolás es una perdida de tiempo, él parece no preocuparse por muchas cosas, siempre está sonriendo tranquilamente, comiendo mayormente pan y cereales, quisiera saber la clavé de una vida tan serena. —Por lo que me has contado has hecho todo lo que para ti está bien, sin embargo aún no cruzas los límites de tu comodidad, eso quiere decir que no estás buscando parar el dolor de ambos solo lo intentas para no sentir tanta culpa— Replicó diciéndolo de una manera tan educada que era fácil convencerme de que es cierto. —Perdona pero no entiendo— Contesté avergonzado. —Lo que trato de decir es que está vez debes hacer las cosas distintas, debes dejar de pensar en lo que estaba bien para ti y pensar un poco más en lo que está bien para a Emma, realmente no soy nadie para decirte cuál es la relación de esos dos, eso es algo que ellos deben confiarte a ti, sin embargo si lo que me estás pidiendo es un consejo entonces solo te puedo responder con que lo mejor desee mi perspectiva es que hables con Liam, tal vez y solo tal vez te escuchará— Explicó. Quedé pensativo ante su respuesta. «¿Hablar con Liam? Eso me suena a un mal chiste». Era poco probable que ese ser sin sentimientos pusiera atención a algo que saliera de mi boca, creo que hay más posibilidades de que me corté la lengua si intento dirigirle la palabra. —Se que le puedes temer un poco a Liam, es cierto que estar cerca de él no es muy cómodo pero si tanto te importa Emma debes comenzar a pensar por ella y no solo por ti— Agregó viéndome fijamente. —Supongo que tienes razón— Contesté jugando nervioso con mis dedos. —Todo se basa en como hagas las cosas está vez— Comentó viendo al paraíso en el que vive. Nicolás tiene razón, la respuesta a la solución está enfrente de mi. Tomé de un trago el té, ahogándome torpemente con mi saliva. —¿Estas bien?— Preguntó Nicolás levantándose de su asiento. —Si— Contesté riendo levemente— Gracias por el consejo Nicolás, regresaré a casa— Dije abrazándolo para luego ponerme en marcha. —Suerte Apolo— Gritó desde su santuario. Aunque ya se había vuelto costumbre andar solo por las calles de este pueblo, aún no podía adaptarme a lo sombrío que suele ser cuando Emma no está a los alrededores. «¿Me preguntó dónde se encontrará ella?». Últimamente ha estado saliendo mucho, dice que está preparando una celebración para presentarle a sus amigas. Verla tan feliz sin duda es un regalo divino. intenté caminar rápido para llegar pronto, lo mejor era hablar con Liam a solas, esto seguro que con Emma presenté me darían más nervios. Al llegar a casa me dirigí a mi cuarto para observarme en el espejo y en el hablarme a mi mismo. —Solo debes decirle las cosas y luego te vas ¡No es necesario que le des tiempo de reaccionar!— Exclamé señalándome en el espejo— Recuerda Apolo lo haces por Emma. Di un gran suspiro y salí nuevamente de mi habitación, me dirigí al pateó trasero dónde era posible que Liam estuviera. Normalmente de los tres, él es alguien que no suele abandonar mucho la casa al menos que se le haga necesario. «¿Me preguntó que efecto tendrá él en los aldeanos?». Al cruzar la puerta de la cocina para dar con el exterior lo logré ver a recostando en la grama, mi cuerpo comenzó a temblar. «Solo cálmate». Me acerque a él tapándole la luz de sol. Nota: Necesito hablar contigo. Era necesario que escribiera en mi libreta, él único que conoce mi recuperación es Nicolás y de nada me sirve que Liam se entere. Él me miró extrañado un poco amargado pero no me preocupe demasiado pues suele ser su expresión natural. —¿Qué quieres? ¿Necesitas que te saque a pasear?— Mencionó burlándose de mi como de costumbre. Nota: Agradecería que te lo tomes en serio, necesito hablarte de algo importante. Él se carcajeo silenciosamente, se levantó al instante provocando que me moviera un poco para atrás, traté de mantener mi compostura pero era casi imposible no temer, Liam era significativamente más alto que yo y con todo su enojo concentrado estoy seguro que podría duplicarme en fuerza. Sin prestarle mucha atención a mi presencia se dirigió a la cocina, no tardó mucho ahí adentro hasta que volvió a salir con una correa en la mano sonriendo testarudamente. Nota: ¿Puedes disculparte con Emma?. No quise seguir posponiéndolo aunque pude notar como mi pregunta lo ha molestado un poco, Liam dejo caer la correa sobre la grama se acercó con velocidad y me tomó del cuello. —¿Crees que conmigo puedes hacerte el idiota?— Preguntó casi gritando. Tragué grueso sin saber que decir. —Te recomiendo que si piensas hablar conmigo uses tu voz o me encargaré de destrozarla para que en verdad halla necesidad de esa estúpida libreta— Comentó molestó. Caí al suelo, tratando de recuperar el aliento. —Lo siento, no sabía que tú estabas al tanto— Contesté agitado. —Yo fui quien te vio idiota— Dijo dándome la espalda. Su temperamento estaba fuera de si. —Necesito que hables con Emma— Repetí. —¿Acaso el perro de la realeza me está pidiendo que sea yo quien le cuente a Emma sobre su recuperación?— Preguntó viéndome de reojos. —No es eso, quiero que te disculpes con Emma— Contesté seriamente. —¿Por qué debería hacerte caso?— Preguntó. —No se con exactitud cuál sea su relación pero se que te preocupas por ella y yo he estado pasando el rato con ella y noto que la discusión que tuvo contigo la tiene un poco deprimida— Expliqué encogiéndome de hombros. —¿Y si no lo hago?— Preguntó con terquedad. —No pasaría nada, solo te lo cuento porque pensé que te importaría saberlo— Respondí levantándome del suelo. —Que esto no se haga costumbre, limítate a hablar solo con Emma— Contestó metiéndose a la casa. Esperé un rato para meterme de nuevo a la casa y subir a mi habitación. Al estar ahí me acosté en la cama queriendo saber por qué Liam es tan desesperante, solo pensar en su arrogancia me dan ganas de golpearlo, quisiera golpearlo pero ese acto solo le traería más dolor a Emma. «¿Por qué alguien tan dulce como ella vive con ese monstruo?». Me quedé dormido pensando en esa barbaridad, deseando despertar y descubrir que Liam jamás existió. —¡Apolo!— Exclamó Emma jaloneándome para despertarme. Me levanté con la baba escurriéndome de un lado. Antes de dejar salir mi voz mire a un lado donde por suerte estaba mi libreta. Nota: ¿Qué sucede?. Ella me abrazó sin motivo alguno, dejando de lado mi mejilla mojada. —Gracias. La miré extrañada para luego cambiar mi expresión, para sentirme más tranquilo. «Supongo que así es como se siente todo el tiempo Nicolás». —Te dejaré seguir durmiendo— Dijo apartándose— Si en algún momento sientes hambre, dejaré tu comida en el horno, esperó la disfrutes— Comentó sonriendo. Alcé mi mano para despedirme de ella. «Gracias Emma». Deje caer nuevamente mi cabeza sobre la almohada, mirando con felicidad el techo, no entendía bien lo sucedido pero al menos podía asegurarme de que la tristeza en Emma ha desaparecido. Esperó pronto poder hablar con ella, anheló no tener que seguir mintiéndole, aunque posiblemente Liam le diga la verdad dentro de poco. Suspiré pensando en su abrazo, en su calor, en su cuerpo, sonrojándome al mismo tiempo. Mañana se lo contaría a Nicolás, de seguro que me elogiará por mi hazaña, he de admitir que se siente bien. «Estoy feliz porque tú estás feliz Emma».
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD