Exequiel. —¿Qué pasó?. —le muestro mis manos lastimadas y niega ya sabiendo de sobra lo que estuve haciendo. —¡Para Ezem!, mas despacio hijo. —Teno hamble. —Pero no quiere decir que comas de esa manera... Mas despacio si hay para todos. —Sta ien. —le corto budín para ella y les doy a las nenas también. —¿Qué pasó ahora?. —sigue tomando de su té mirando a los nenes comer y pendiente de que es lo que necesitan. —Me crucé a un pibe con el que tuve problemas en la secundaria. —me mira alzando las cejas y sé que dentro de ella me quiere dar un golpe por idiota. —¿Y por eso pelearon?. —Me empezó a bardear. —vuelve a mirar a los nene negando, está furiosa y la entiendo—. Intenté de no darle pelota pero me sacó. —Bien. —miro a los nenes comer tan alejados de todo lo malo que hasta e

