Avery: Carlos solo podía mirarme con una sonrisa en su cara mientras la risa recorría sus entrañas, en estos momentos no recordaba otro momento en el que el enfado y la molestia se habían adueñado tanto de mi ser como ahora. —Carlos... ¿Eso es cierto? Dime de una puta vez y no te rías carajo. Podía sentir la rabia emanado de mí en este momento... ¡No puedo creer que nunca lo supe! —Es cierto Avery... ¡Me sorprende que lo supieras hasta ahora! Caminé hasta él y le di una buena bofetada. Él se sostuvo la cara después de eso, pero la risa y la burla no se fueron. —Tú eras la mojigata que nunca quería pasar a más de simples besos y yo me cansé. Decidí probar algo nuevo y encontré que soy atractivo y que todas quieren conmigo... No es mi culpa de que tú no aprovecharas tu momento. — ¡Vet

