Al parecer la suerte estaba de mi lado porque una de mis vecinas estaba saliendo en el preciso momento en el que yo llegaba a la puerta después de correr por medio parking. La señora me conocía y por eso en cuanto me vio se quedó sorprendida... Creo que mi aspecto no era el mejor y en eso estaba de acuerdo. Subí por uno de los dos elevadores y tan solo llegar a mi piso toqué mi puerta como una loca... Estaba sumamente apurada, no sabía si mi mamá estaba ya en el departamento y por si fuera poco la expresión de mi vecina me decía todo acerca de mi apariencia post rumbera. —Va... —podía escuchar la voz de Valerie mientras seguía tocando la puerta como una loca. Recordatorio #2: NUNCA. Nunca darle las llaves a Katy. — ¡Que va, coño! Una Valerie con una camisa de algodón y un short de dep

