El restaurante elegido por James era uno de esos lugares elegantes de Londres, con una decoración minimalista y luces tenues que creaban una atmósfera cálida y sofisticada. Las mesas estaban vestidas con manteles blancos impecables y pequeños arreglos florales en tonos crema. El lugar tenía vista al río, y desde el gran ventanal, las luces de la ciudad se reflejaban en el agua con una calma hipnótica. Callie y Alejandra llegaron tomadas de la mano, ambas luciendo sencillas pero elegantes. Alejandra llevaba un vestido n***o ajustado de tirantes finos, y Callie, un conjunto pantalón de color vino con una blusa de seda que resaltaba su figura. James y Valeria ya las esperaban en una mesa cerca del ventanal. Él las recibió con una sonrisa abierta y un beso en la mejilla para ambas. Valeria,

