Naira Nunca en mi vida he estado más decidida a hacer bien un trabajo, y estoy viendo a una mujer de rodillas haciéndole sexo oral a un hombre con un m*****o enorme cuando la pantalla del teléfono se ilumina con una llamada de Hope. —Hola —digo, pausando el video, con la boca de la mujer bien abierta alrededor del grueso m*****o que se hunde en su garganta. —Hola tú. Solo quería llamar para saber cómo te fue. Suspiro, aliviada de no tener que mentirle. —Estuvo... interesante. —Bueno, ¿cómo estuvo la entrevista? ¿Te preguntó por tus calificaciones? —pregunta, con la voz burlona. —Eh, no mucho. Más bien... fue directo al grano. Hay una pausa larga y cargada, y entonces Hope balbucea, incrédula. —¿Tuviste sexo para la entrevista? —pregunta, sonando tan asombrada como yo lo estuve. —

