—Hola.
—Pasa Valentina. —entro temblando, esta solo en la habitación y eso me calma porque en un momento crei que iba a ser algo multitudinario que iba a tener que escapar—. Sé que estas nerviosa, yo igual lo estoy.
—Nunca hice esto señor.
—No me digas señor, soy Raphael.
—Valentina, —sonríe asintiendo—. Ay que tonta, si me lo dijiste, ósea, me nombraste, y voy y me presento.
—No pasa nada, esta bueno para romper el aire.
—Si, eemmm, no sé...
—Podemos sentarnos en la cama y ver.
—Si, mejor que vayamos por ese lado. —dejo la cartera en un sillón y vamos a la cama, lo miro que ya esta preparado, solo en pantalón corto y veo que ya esta medio que contento—. Bueno, yo creo que deberíamos ir al acto asi cortamos el ambiente.
—Lo que quieras, por mi esta bien.
—Bien. —me paro sacándome la remera y me abro el pantalón, intento no pensar nada mas en que necesitamos urgente la plata y en la cantidad descomunal de preservativos que hay en la mesa de luz—. Tu dime qué hacer.
—¿Tiene experiencia?.
—Algo.
—¿Cuántos novios tuviste o tienes?.
—No tengo, y tuve uno solo, por eso digo algo.
—Comencemos con que me la mames... Te voy diciendo.
—Si, —con ganas de llorar me arrodillo en el piso y recuerdo, "la consulta oftalmológica sale ochenta mil hija, no sé qué vamos a hacer".
..............................
Salgo a la calle temblando de frio, Raphael me prestó una campera porque desde que "desperté" tengo muchísimo frio, creo que es donde madrugo todos los días, y anoche no dormí, si dormí una hora es mucho, pero fue re feo, fue dormirme y que me sacudan despertando porque no despertaba, horrible.
—Buen día. —me subo al taxi apretándome toda.
—Buen día. —lo miro al hombre por el espejo y el alza las cejas—. ¿A dónde señorita?.
—Ah si, disculpe, tengo mucho sueño, a Rio Colorado al quinientos.
—Bien. —voy viendo hacia afuera pensando que salió bien, pero puede salir muy mal y tengo miedo, Raphael dijo que pasándome la campera era devolverla, ósea que nos vamos a volver a ver—. Señorita.
—¿Si?.
—Llegamos.
—Ah, disculpe, ¿Cuánto es?.
—Doce mil. —abro la cartera temblando, me dio plata en efectivo diciendo que no le diga a su mujer, son tres fajos de no se cuando pero todos los billetes mas grande que hay, por eso saco un billete de veinte dándole—. ¿Esta bien señorita?.
—Si, tengo sueño.
—Bien, tome el vuelto, gracias.
—Gracias a usted. —llego a la casa viendo a mi abuela en parada agarrando las rejas, bajo la mirada porque no sé cómo abordar esto, no es tonta.
—¿Dónde estabas?. —abre el portón enseguida, quedo parada sin decir nada—. ¿No era que llegabas tarde por hacer horas extras?, ¿por qué te pasaste de tarde?, ¿Dónde estabas?.
—Estuve haciendo plata.
—¿Haciendo plata?, ¿de qué hablas Valentina?, me dijiste que llegabas tarde no hoy, estuve a punto de llamar a la policía nena, ¿Dónde estabas?. —abro la cartera sacando la plata, se la doy pero no la agarra—. ¿Qué hiciste?.
—No importa qué hice, vayan a desayunar asi salen y visitan un lugar lindo de nuevo, cómprale zapatillas a los nenes y cómprate tu que andas con esos zapatitos que no te abrigan nada, y hagan un pedido grande, no tienes que trae vuelto, tengo más. —me mira sin agarrar la plata—. Abuela por favor, no pienses, solo agárralo y compra lo que necesitan, Milton no esta yendo a la escuela porque no tiene zapatillas. —agarra la plata asintiendo—. Me voy a bañar que tengo que ir a trabajar. —entro a darme un baño super necesitado, abajo del agua lloro envolviéndome porque no puedo creer lo que hice.
—¿VALE YA SALES?.
—SSIIII, YA SALGO.
—LA ABUELA DIJO QUE VAMOS A SALIR.
—¿DE VERDAD?. —me seco rapido y envuelta en la toalla abro, Gaspar esta casi saltando—. ¿Dónde van a ir?.
—Dijo que vamos a ir a desayunar, aaaagggggg.
—Noojjjj, que buenooooo. —le hago cosquillas que lo hacen reir exagerado por la emoción—. Coman rico rico.
—¿No vienes?.
—Nooo, tengo que trabajar, pero si queda algo de platita vamos todos el sábado.
—Bueno, me gusta ir dos veces.
—Y podemos comer algo diferente a lo que van a comer ahora.
—Vale... —Milton todo somnoliento aparece—. ¿De verdad la abuela nos dijo de ir a desayunar?.
—Si, y van a ir por zapatillas, y lleven bolsas porque van a ir a hacer un pedido.
—¿De dónde sacaste plata?.
—Ay neneeeee. —comienza a reir cuando lo pellizco—. Dale, vayan a cambiarse asi salimos todos juntos, vamos a tomar un taxi porque voy tarde.
—¿Taxi?, ¿qué hiciste nena?, ¿ere novia de un mafioso?.
—Mafioso, al menos di alguien como un abogado, que bajo me tienes.
—Bajo ni bajo nena.
—Vamos chicos, cámbiense rapido. —me cambio rapido y voy al baño con Zoe asi la cambio y la peino, toda dormida se mira al espejo mientras le hago unas colitas y le pongo las únicas hebillitas que le tenemos—. Lista.
—Gracias, ¿no voy escuela?.
—Hoy no.
—SIJ.
—Bua, festejas tanto Zoe. —agarro mi teléfono cuando suena, es la señora Beatriz.
Beatriz—. Acabo de hablar con mi esposo, dice que quiere verte de nuevo, ¿hoy a la noche a la misma hora?.
Valentina—. Hola, si, hoy a la misma hora.
Beatriz—. Ahi te envío el dinero.
Valentina—. Prefiero que me lo envíe una vez hecho el trabajo.
Beatriz—. Bien.
Beatriz—. Me dijo que te envíe un extra porque le pareciste genial y que te quedaste toda la noche, asi que ahi te envío, gracias!.
—VAMOS TODOS. —Milton viene con una chanclas mías que le quedan super pequeñas.
—Ahi viene el taxi. —avanzo primera—. Hola buen día, ¿nos podrás llevar a todos?.
—Son muchos, la verdad que no puedo.
—¿Y si yo no voy?.
—Bueno, ahi si porque todos van a ir sentados.
—Dale. —mi abuela sube adelante y los chicos atrás—. Nos vemos, pórtense bien y le hacen caso a la abuela, se prueban bien todo.
—Ya sabemos.
—Vayan, pásenla lindo.
Camino a la parada del colectivo porque no me puedo dar de loca con la plata, tengo que ser ahorradora con el transporte también porque no sé cuánto va a durar esta plata extra que entra, y en el cole entro a la cuenta bancaria mía totalmente sorprendida por el dinero que entró, no voy a pararme a pensar si esta bien o no, necesitamos el dinero urgente, desde que mis papás murieron hace ya dos años estamos mas que mal, dejé la facultad porque mis hermanos quedaron a mi cargo, tuve que buscar un trabajo que me de cobertura medica y una mensualidad, ahi caí en la cafetería, recibimos una ayuda del estado por ser menores y estar escolarizados, pero cuando tomé el segundo trabajo me retiraron todo, tampoco fui a quejarme, solo que tuve que trabajar mas, mi abuela no tiene jubilación, soy la única entrada económica de la casa, pero sin mi abuela no sé qué hubiera hecho, Zoe tenia tres años, Gaspar cinco y Milton doce, ¿qué iba a hacer yo con veinte años con tres menores?, mi abuela sin dudarlo nos dijo, se vienen a mi casa y aca vamos a sobrevivir, y literal, estamos sobreviviendo básicamente.
—Valentina. —miro a la señora donde limpio tres veces a la semana, me estoy poniendo la cartera porque ya salgo.
—¿Si?.
—Toma, fui a la verdulería y traje unas cositas para tus hermanos.
—¡Ay gracias!. —agarro la bolsa sonriendo—. Muchas gracias Nora.
—De nada, que lo disfruten.
—Muchas gracias, nos vemos el viernes.
—Nos vemos, cuídate. —salgo de la casa sonriendo, voy con la bolsa pesada y contenta porque mi abuela me mandaba mensajes con fotos de las cosas que se van comprando los chicos, paso al banco a sacar mas plata, compro carne para el honro y al llegar a la casa me pongo a limpiar un poco para ayudar a mi abuela, abro todo asi cuando lleguen saben que estoy aca y meto la carne bien sazonada al horno con unas papas.
—VALEEEEE.
—VOOOYYY. —salgo sonriendo, vienen en taxi, mi abuela de adelante baja dos bolsas, los chicos vienen atrás con bolsas encima y el taxista abre el baúl que esta llenísimo—. Uy uy, yo lo agarro.
—Esta re pesado.
—Ahi entro con Milton.
—Si, voy a abrir la puerta.
—Hola. —lo miro al hombre que sonríe, deben haber venido diciendo que hace mucho no hacen pedido por eso estan contentos, si los conozco—. Uy, bajamos todo y ahi lo entramos.
—Dale, mientras vamos entrando Gaspar lo vigila. —bajamos un montón de bolsos que los metemos del otro lado del portón, Gaspar controla al perro que es re pofiado, y con Milton entramos las bosas.
—Listo Gaspi, entremos a casa.
—Si, quiero mostrarte algo que compramos y le dije a la abuela que comamos ahora.
—¿Ahora?, compre carnecita y la metí al horno.
—Uy que rico, no importa, hacemos en otro momento.
—Obvio que si. —cuando entro sonrío, Milton lleva unas bolsas a la heladera donde mi abuela va guardando las cosas que van ahi, Zoe va sacando las cosas de las bolsas parada arriba de una silla, están re contentos todos—. Dime con qué te ayudo Zoe.
—Esto a baño, todo.
—Bien. —guardamos todas las cosas, le voy a decir a mi abuela que la semana que viene que no trabajo tres días en el café, vayamos al mayorista, asi podemos traer mucha leche y harina— ¿Qué se compraron?.
—Ahi mostramos.
—Yo bombachitas, hermosas. —me siento asi me muestran—. Mira que hermosas.
—Woouuu, están hermosas Zoe.
—Siiii, mira esta, mi favorita, voy a usar cuando vayamos al medico. —la miro sonriendo, son todas de ositos, frutillas, cerezas, de colores, me muestran medias también, los cuatro con varias docenas de medias y me dan lo que me trajeron.
—Nooo, que bonitas que están, gracias.
—Mira Vale. —Milton me muestra dos pares de zapatillas, unas deportivas y unas urbanas—. Estas mis favoritas.
—Nooojjjj, estan tremendas Milton.
—¿Viste?, las había visto en la tele y las vi justo, menos mal tenían de mi talle.
—Mira hija. —mi abuela me muestra sus zapatillas, la miro sonriendo—. Son re cómodas.
—Estan hermosas, ¿te compraste otras?.
—Nono, estas no mas, otro día me compro otras.
—Bueno. ¿alcanzó todo?.
—Si, quedaron como doscientos mil que los voy a dejar para los servicios.
—Toma. —agarro la cartera sacando la plata que saqué, se le borra la sonrisa—. Pase al banco a sacar mas plata, esto para el día, lo que se vaya necesitando en la casa, y tengo para que vayamos al mayorista la otra semana.
—Bueno, después vamos a ir a la verdulería con los chicos.
—Vale mira. —Gaspar me muestra sus zapatillas—. Me re gustaron.
—Estan re buenas Gaspi, me encantan.
—Mira, me pruebo.
—Siii, la otra semana vamos a ir por camas nuevas y camperas.
—Siiiiii, sisi. —todos festejan menos mi abuela que sonríe, va a tener que aceptar las cosas porque las necesitamos.
—Bien, vamos a poner la mesa y me siguen contando que comieron.
—No sabes, rica rica la torta.
—¿De qué te pediste?.
—Vale me fijo en la carne.
—Ya debe estar, llegue a las once y ahi la meti.
—Buenisimo.
—Yo elegi de chocolate con ceeezas. —Zoe viene a mis brazos re emocionada—. Estaba iquiiiiisima.
—Nooo, que ricoooo.
—Trajimos helado Vale. —Milton trae los platos feliz, creo que al menos año y medio que no tomamos helado.
—Pero todo delicioso compraron.
—Tenemos que ir porque la abuela puras verduras y cosas sanas.
—Ey. —riendo va por los vasos—Y ustedes vamos, tienen que ayudar a poner la mesa, pueden contarle todo mientras ponen la mesa.
—Si abuela, mira... —Gaspar trae una bolsa con pan—. Dice, pan campo con... Semillas, si, semillas.
—Y yogur con cereal trajimos, son riquísimos Vale.
—Si me convidan lo pruebo.
—Trajimos cien.
Zoe alza los brazos super feliz por los yogures, en realidad, están felices porque tenemos cosas, porque van a abrir la heladera y van a encontrar algo para comer no una jarra con agua y levadura, porque les damos pan casero hasta por las orejas, porque nos es mas económico comprar harina y levadura para hacer pan casero, de ahí viene la emoción por la compra de pan, es todo emoción con esto, por eso debo hacerlo unas veces mas, para comprar lo que necesitamos, para abastecernos de ropa y calzado, comprar otro juego de comedor, comprarles roperos y camas, revestir el baño, hacer otra habitación para Milton, esas son las metas ahora, voy a ir por ahi hasta que podamos avanzar un poco, ya mucho tiempo de miseria, de vivir el dia y no saber si al otro voy a poder cubrir las necesidades básicas.
—¿Otra vez no vienes?. —me cambio la ropa para ir a trabajar.
—Espero ir a lo que voy y volver.
—¿Por que crees que esta todo?.
—No lo creo, pero es lo que nos esta salvando abuela, mira como están de contentos por tener cosas que los chicos de sus edades quieren.
—Lo veo, no soy tonta Valentina, ¿a base de qué estamos teniendo esto?, piensa en las consecuencias Valentina.
—Vale mira, te prepare unas cositas. —Zoe viene con un taper en las manos y sonriendo—. Colcholatitos, ceecitas, caramelos, y un juguito bebe.
—Oohhh, gracias Zoe. —le doy un abrazo sonriendo—. Bueno, me voy a trabajar, duerme la siesta y a la noche nos vemos.
—Si, —voy al ropero por mi cartera, dormimos las tres en un cuarto, yo con Zoe en una cama grande y mi abuela en una individual, los chicos en el otro cuarto con camas individuales.
—Nos vemos chicos, duerman una siesta que se levantaron mas temprano de lo normal, nos vemos.
—Nos vemos. —le doy un beso a cada uno y salgo, tengo que ir a una tienda que esta al lado del local que venden ropa interior y esta abierto todo el día, tengo que comprar unas cosas.
.
.