Valentina. —OOjjjjj. —me saca la ropa rapidísimo, torciéndome toda veo como se saca la de él, ni siquiera hace el esfuerzo de verse bien, simplemente es exótico y atrae. —Rápido David. —Mira que te quiero arriba preciosa. —Bien. —me arrodillo sonriendo y chupándome los labios al ver esa monstruosidad erecta y venosa—. Vamos que estoy desesperada. —Te veo. —Hace días que no nos vemos, —me subo encima agarrándolo con mi mano derecha y lo guio dentro de mi con calma—. Mmmjjjj... Uy Dios, que grande. —Vamos Valentina, deja eso que no me halaga. —Es la verdad, no lo digo para halagarte. —cuando quedo sentada sobre él jadeo, me siento llenísima—. Mmmjjjjj. Muevo las caderas con suavidad primero para ir adaptándome y a la vez gozando, es un tipo con experiencia, una buena, piensa en m

