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1901 Words
Analizando las propuestas Kairon estaba sentado en la sala de consejo acompañado de Arak, el Director de la Academia y experto en alquimia, el secretario y Malik. También estaba en ministro de finanzas y los encargados de área en Salud y Seguridad. Los caballeros de la Guardia estaban de pie a una distancia prudente junto a Barum y seis caballeros, entre ellos Thomas, a fin de realizar aportes en caso de ser necesario. - Se recibieron cinco propuestas. - informó el secretario Torne a los presentes - De esas cinco, solo dos cumplieron los criterios solicitados por su majestad. Una presentada por el marqués Moore y otra por un comerciante. - ¿Un plebeyo? - preguntó uno de los encargados de área. - ¿Cree, conde Alelí que un plebeyo tiene menos capacidad para enfrentar un riesgo sanitario que un noble con todos los lujos y beneficios? - preguntó Kairon molesto - No me importa su estatus mientras su idea pueda proteger a nuestro pueblo. - Lo siento, majestad. - le dijo avergonzado. - No quiero otro comentario como ese, conde. - advirtió Kairon - o reconsideraré tu nombramiento como encargado. - Hemos copiado las dos propuestas para que podamos discutirlas y los asesores de su majestad puedan dar sus apreciaciones. - le hizo un gesto a los asistentes para que repartieran copias a todos. Cuando Kairon las leyó antes, la del comerciante le resultó más cómoda y práctica. Además incorporaba una proyección en caso de ser necesario extender las medidas a otros lugares del imperio. Eso fue infinitamente tranquilizador si consideraba que debían moverse rápido para evitar la propagación. El secretario expuso los requisitos y condiciones impuestas por el emperador y cómo ambas propuestas proponían su cumplimiento. Después de algunas horas de discusión, finalmente la propuesta del comerciante tuvo la mayoría de las votaciones. - Conforme a las observaciones, el comerciante propone apoyar el trabajo con la ayuda de los alquimistas liderados por el maestro Orión, además incorpora los conocimientos y aportes que pueden entregar los caballeros imperiales, actualmente apoyados por los caballeros de la Guardia que hasta hace poco estaban en un proceso de reconstrucción. - dijo el secretario. - Ha considerado las habilidades y conocimientos de pensadores y personas de Yamain y no sólo de los nobles por lo que los recursos se mantienen dentro del Imperio. - agregó el ministro de finanzas. - Eso es bueno si tenemos que traer hierbas o insumos para las medicinas preparadas por los alquimistas. - La duquesa de Greyfox, hermana de la emperatriz y la duquesa Corelia han enviado varias preparaciones para manejar la fiebre, dolor de estomago y deshidratación. - dijo Malik entregándole el documento a Kairon quien lo revisó en silencio y luego se lo entregó a Orión. - Todos los ingredientes son nativos de Yamain, eso es bueno. - dijo alegre - Podemos iniciar su recolección para hacer las preparaciones a la brevedad - Son damas nobles ¿Saben de hierbas y medicinas? - preguntó el encargado de salud recibiendo el documento de manos de Orión. Los ojos de Kairon brillaron amenazantes ante su tono, pero se mantuvo en calma antes de hablar. - La duquesa Corelia tiene habilidades curativas y es experta en fitoterapia. Puedo dar fe de sus conocimientos después de ser herido por una espada. - aclaró Kairon - Además, la duquesa Greyfox está encargada de toda la red de sanadores de Odea, no sólo a nivel de la capital si no en todo el reino. Aún cuando sufrieron una guerra civil, han mantenido la salud del pueblo en buenas condiciones. Las mujeres Corelia no son sólo hermosas si no también excepcionales y no lo digo sólo por mi compañera. Malik carraspeó y miró a Barum sonriendo orgulloso. Hacía menos de 24 horas que la maestra les había dado una lección en persona. - Puedo respaldar dichos conocimientos. - agregó Arak - Lo he visto en persona. - Las princesas de la casa Corelia están formadas en diferentes disciplinas. - dijo Malik con una mirada orgullosa. - Ambas duquesas están especializadas en sanación. -¿Y la Emperatriz?- preguntó un noble con curiosidad y Kairon miró a Malik para que tuviera cuidado. - La maestra se ha formado en el área de la administración. - dijo con calma - Ayuda al maestro Alexander con sus negocios... - ¿Formación en administración? ¿Cómo la que recibe una noble antes de casarse? Todas las nobles saben eso. - cuestionó el secretario. - Puede llamarlo así si gusta. - le dijo Malik controlando el enojo ante el tono del secretario y miró a Kairon quien negó con la cabeza. - Mi compañera tiene varios intereses que no vienen al caso en esta reunión vizconde Wells. - dijo Kairon interviniendo. - Continuemos... - ¿Cuanto tiempo tenemos para avisar del resultado y que el comerciante comience con las gestiones? - preguntó el encargado del área de Salud. - Se le avisará hoy en cuánto termine la reunión. - dijo Kairon con eficiencia - Comenzaremos a preparar las medidas tácticas y logísticas necesarias para el grupo que viajará. Arak, Barum y los caballeros de la Guardia trabajarán juntos...Sé que parten mañana por lo que les pediré un último esfuerzo. - Si, majestad. - dijeron al unísono. - El ministro de finanzas preparará el presupuesto para despacharlo según las especificaciones del comerciante. El encargado de Salud proveerá los transportes necesarios para el traslado y distribución. Tendremos que recorrer caminos rurales por lo que necesito que sean firmes y resistentes. - ¿Tendremos, majestad? - preguntó Barum confundido. - Iré con ustedes... Las palabras de Kairon causaron revuelo entre los nobles y asistentes. El emperador no podía entrar a una zona de riesgo debido al peligro de enfermar. El emperador aún no tenía herederos. Era un riesgo real para el linaje imperial. - Majestad. - dijo uno de los nobles con cuidado - ¿No cree que es un riesgo innecesario? Aún no hay noticias de un cachorro y acaba de asumir el gobierno. Si algo le pasa podría ser un caos en el imperio ahora que busca la estabilidad... - Además la emperatriz... - ¿Qué tiene la emperatriz? - preguntó Kairon con un gruñido. - Bueno, llevan varios meses y comparten la cama...Aún no concibe. - ¿El que duerma con mi compañera que tiene que ver con el brote sanitario, Conde? - preguntó Kairon en un tono de advertencia. - Nada, solo que...El heredero. Si usted enferma... - No me enfermaré. - dijo Kairon resuelto. - Tengo al león conmigo por lo que una simple enfermedad no me afectará. - Pero no es inmortal, majestad. - dijo el vizconde. - Me atravesaron con una espada de fuego de lado a lado. Creo que debo agradecer al león y a las habilidades de mi familia en Odea el haber sobrevivido. - dijo con una sonrisa. - No moriré. - Majestad. - No cambiaré de opinión. Es mi pueblo el que está enfermo. Lo mínimo que puedo hacer es ver las condiciones por mi mismo. No voy a ser una marioneta sentada en el trono mientras mi gente sufre. - dijo firme. - No digo lo contrario, majestad. - dijo ansioso el noble - Sólo que a veces ayudamos mejor desde el palacio que en terreno - ¿En el palacio comiendo y bebiendo hasta hartarse? No me parece. Cuando estuve en Odea los nobles estuvieron mano a mano con sus vasallos y eso aceleró la reconstrucción. - Pero no estamos en Odea, es el imperio... - dijo el Vizconde - Creo que has olvidado que todos estamos bajo el mismo cielo, vizconde y Bóreas es nuestro protector. - siseó Kairon haciendo que el ambiente se tensara - No me hagas intervenir tu pequeño territorio para ver cómo lo has gestionado... - Sus ojos brillaron intensamente - ¿O sólo te has llenado la barriga a costa de tus vasallos? - No, majestad. No me atrevería. - balbuceó. - Entonces, se registra. Iré con el grupo. Considéralo para los aspectos de seguridad. Participé en la reconstrucción de los pueblos de Odea con la ayuda sanitaria por lo que ya tengo experiencia. No quiero emblemas llamativos o algo que me diferencie de los demás caballeros. - ¿Irá como un caballero? - preguntó Barum cada vez más asombrado. - Lo hice así con los caballeros de la Guardia y no hubo problema. Al contrario, me divertí... - les dijo sonriendo a los caballeros que ya conocía bien. - Su majestad, ha entrenado y participado en nuestras operaciones varias veces como uno de nosotros. - dijo un caballero cercano a Malik - No veo por qué no puede hacerlo con sus propios caballeros. Hemos visto el entrenamiento de Sir Arak y Sir Barum. Además ya han visto el nuestro ayer. Los caballeros soltaron una risa contenida mientras los jóvenes caballeros imperiales tosían incómodos. - ¿Algo que deba saber, Arak? - preguntó Kairon. - No, majestad. - dijo Arak con una sonrisa - Entrené con los caballeros de la Guardia el día de ayer y los nuestros lo vieron. - Fue interesante. - dijo Barum sonriendo - Inesperado... - Muy educativo. - agregó Thomas - Nos enseñó lo tonto que hemos sido. - Aprendimos la lección. - dijo otro caballero. - Nos ganaremos su confianza... - agregó otro. - No la nuestra. - dijo Malik finalmente - La de nuestra maestra. Sólo así la Guardia los respetará como iguales. - ¿Algo pasó con mi compañera para que estén hablando así? Barum trató de contestar, pero comenzó a toser debido al juramento por lo que Malik se inclinó respetuoso. - Nada pasó con la maestra.- dijo serio - Nuestra princesa sabe manejar cada aspecto que recibe de sus súbditos. Sólo hemos hecho un acuerdo como caballeros. No debe preocuparse, nuestra maestra es su señora ahora. - Agradezco su lealtad a mi compañera, Sir Malik. - dijo Kairon agradecido - Me encargaré de que mis caballeros merezcan ese honor. - Nosotros también lo esperamos. - contestó Malik - Entregamos a nuestra maestra a su cuidado el día de su unión y esperamos que no lo olviden. - No lo haré... - dijo Arak firme - Es la compañera del León. - Esperamos que sus caballeros no lo hagan. Los nobles miraban la conversación con cuidado. Todos sabían que tanto la Guardia como los caballeros imperiales eran excelentes y todo indicaba que estaban definiendo sus límites y territorios, en especial con una princesa de su casa y que ahora era la emperatriz. No iban a arriesgarse a quedar en medio de la disputa. Por nada del mundo. Orion suspiró rompiendo la tensión. - No entiendo por qué los magos son tan intensos con su gente. - dijo en voz alta. - Porque son parte de su familia. - dijo Arak sin pensar sorprendiendo a los demás, en especial a los caballeros de la Guardia. - Veo que el encanto Corelia del que habla el maestro Alex funciona en todos lados. - dijo alegre un caballero haciendo reir a los demás y en especial a Kairon quien les sonrió. - Creo que tienen razón. - les dijo mirando a su primo quien se sonrojó. - Caballeros, demos nuestro mejor esfuerzo, es por el pueblo de Yamain. - Si, majestad. Kairon miró al grupo trabajando coordinados y suspiró. Esperaba que pudiesen controlar el brote a tiempo.
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