Capítulo 9

1681 Words
Lo que quedaba del turno me la pasé atendiendo niños con gripe, ya que estamos en temporada de infecciones respiratorias; hace una hora aproximadamente le dieron la salida a Zoe, Martín está muy al tanto de ella y estoy sumamente agradecida con él, es muy especial, mi tía está realmente furiosa ya que sabe que ella le mintió, ahora me acusa de cómplice y está enojada con nosotras. Me puse a pensar en lo que decía mi hermana, era verdad, mi tía la protege mucho sin embargo, no la deja tener algún tipo de relaciones con nadie. Salí del hospital y me fui caminando para tomar el autobús, sentí que alguien agarró mi brazo, me voltee y vi a Ethan estaba ya sin uniforme y se veía muy bien, se veía joven y atlético, sus músculos se marcaban a la perfección, no me había fijado que se había colocado más alto y ancho de espalda. –¿Qué pretendes Ethan? – trató de regular mi respiración ya que al verlo así hizo que mi intimidad palpitara. –Te vi tan sola que no quiero que nadie se acerque a ti, adicional quiero saber dónde estás viviendo ahora, ya sabes para las visitas nocturnas, aún tengo mi moto– cada vez está más cerca y su aroma me trae gratos recuerdos. –No te creas tan importante y en tu vida me vuelves a agarrar así – le dije lo más firme posible. –No has comprendido Emma, soy tu primer hombre, así que serás mía las veces que yo lo diga, porque me perteneces y te lo puedo demostrar cuando quieras– me acorrala contra una pared, colocando un brazo a cada lado de mi cuerpo y, por algún extraño motivo no me siento mal en esta posición. ¡No soy, ni seré tuya… no pertenezco a ti, entiéndelo ya! – ya lo veremos– me dijo y me agarró, su mano izquierda la coloco en mi cabeza y, me acerco a él, me dio un beso bastante profundo, intenté alejarme pero no pude, su otra mano la puso en mi espalda baja acercándome más a él, no puedo mentir, y decir que no sentí nada, lo que sentí me gustaba, él me gustaba todavía e hizo que todo explotara dentro de mi, él tiene un poder sobre mi que es inexplicable; abrió paso con su lengua para entrar más haciéndome gruñir, sus manos subían y bajaban por mí espalda, su beso lleno de lujuria me hacía necesitarlo más, era algo con lo que deliraba en el pasado. Mi parte racional me hizo recapacitar y me separé bruscamente ¡no debemos hacer esto, no está bien, no vuelvas a hacerlo! Le grité mientras limpiaba mi boca con mi mano. – Mi amor, vi como te pusiste, sé que me deseas tanto como yo a ti, mira me dejaste duro y eso solo lo puedes remediar tu – me mostró su m*****o, pero por encima de su pantalón. –Fue por un momento de debilidad, es más, quería demostrarme a mí misma que no me interesa nada una persona como tú –dicho eso salí corriendo recordando lo que él grito " yo diría lo contrario, soy tu perdición y eres tan prohibida que tengo hambre de ti, y tu serás quien me buscará no aguantaras las ganas". Llegué a mi casa y Llame a Juliana necesitaba que alguien me dijera que lo que estaba haciendo estaba mal y, así poder tener fuerzas para dejar este jueguito que me esta quemando, pero no me contestó, entre a mi habitación y cerré la puerta mientras pensaba tomé una libreta querían anotar los pro y contra de mi situación actual: en contra claramente tenía que defraudare a mi familia si sigo así, también está Ethan al parecer aún me interesa, no sé si de buena o de mala forma quizá la adrenalina de ver cómo me busca me tiene así, lo otro es Martín, en el hay algo que hace que no lo saque de mi cabeza y eso es todavía más peligroso, que no dejo de imaginarme miles de cosas junto a él, es forma tan misteriosa y profunda con que me mira y, es que tampoco tuve oportunidad de sentir lo que actualmente pasa, me condene a mí misma por muchos años y nunca probé esta sensación, nunca descubrí realmente lo que es sentir estas cosas, sentirse deseada. Como Pros estaba que si me gustaba mi elección de ser novicia y en un futuro ser una monja ejemplar, a pesar de que mi tía escogió esto para mi vida, es algo que me gusta, algo que me atrae, algo que quisiera ser yo. Cerré mi libreta esto me está volviendo loca, pero si me dejo llevar ¿seré muy mala?. Me desperté temprano, debía arreglarme para ir a el orfanato hoy será mi turno ahí, pero antes necesito ir donde Juliana creo que claramente necesito buscar un mensaje de aprobación a lo que quería hacer; llegué al consultorio de Juliana con el tiempo justo para poder hablar y salir al orfanato entre y le saludé con un abrazo. –Amiga, vi tu llamada de anoche, lo siento yo estaba con un amigo estaba muy ocupada, así que lo siento, pero necesitaba concretar unos asuntos con él – se ríe diciéndome eso, aveces es muy descarada. –Ya sabes para mi no es fácil estar sin sexo y él lo hizo fácil – sacudo mi cabeza quitando esa imagen. Le pasé mi libreta y me tape los ojos, –es una locura que estoy cometiendo y quiero tu opinión científica, médica y sobretodo un consejo de amiga para saber si lo que estoy haciendo está bien o está mal— le digo rápido. – Eh okay, entonces quieres que vea y te diga que debes hacer o que te diga que lo que estás haciendo está bien, te conozco Emma y se que vienes por un problema que no te deja en paz– muevo mi cabeza afirmando. Ella se sienta en una mesa y yo me ubico en la silla que tiene su consultorio para los pacientes, y siento que estoy yendo donde un psiquiatra o algo así. — Okay por lo que veo estás muy confundida, mira yo no te puedo decir que hacer porque eso es decisión tuya, creo que ya han interferido mucho en tu vida, y no quiero seguirlo haciendo. Solo te puedo aconsejar que pruebes cosas antes de tomar cualquier decisión y, siempre garantiza que tú te sientas bien, atrévete a pensar en ti y lo que tú quieres y sin pensar en lo que dirán los demás o lo que diga tu familia y siempre piensa que independientemente escojas lo que escojas yo te voy a apoyar y estaré muy orgullosa de ti. Disfruta tu vida y tus decisiones independientemente la vida que quieras llevar, y sobre todo sea cual sea tu decisión disfrútalo, estaré ansiosa esperando todo lo que me quieras decir, por qué se que no me has contado todo. — Afirme, te prometo que esta noche te contaré absolutamente todo, pero debo irme sólo quería una palabra de apoyo, le dije y salí. Llegué al orfanato y Martín ya estaba allí, se encontraba jugando fútbol con dos niños, vio que yo estaba ahí y se acerca con los niños, y todos preguntaron al tiempo ¿juegas?, —no creo poder jugar bien con esta ropa, pero si no les afecta lo haré — ellos gritaron al unísono un sí, y me organice un poco para poder jugar. Mi equipo era con un niño llamado Juan y, Martín con Carlos, ellos tenían alrededor de siete u ocho años cada uno. Vamos a jugar y caí muchas veces, me ensucie totalmente, nos metieron muchos goles ya que mis zapatos no era para correr en el césped. Me estaba divirtiendo como una niña pequeña, mis papás no me permitían jugar fútbol ya que ellos decían que ese deporte era para niños. Terminamos con un marcador de 10 a 3, le prometí a Juan que por haber perdido conmigo de consolación le traería la próxima vez un chocolate. Entramos y empezamos a revisar los niños, también hicimos un pequeño show de marionetas, yo no tenía idea alguna de cómo hacer eso, pero Martín tenía todo preparado así que sólo lo apoye. Salimos del orfanato y yo estaba hecho un caos nunca había estado tan sucia en mi vida. —Bueno estoy más que listo para la invitación a cenar, pero creo que necesitas cambiarte, si lo deseas tengo algo de ropa acá algo que le compre a una prima. Así que no quiero un no por respuesta— abrí mis ojos al ver como él tenía todo preparado. —Que vergüenza doctor, lo aceptaré y le pagaré el alquiler, iré a cambiarme al baño del orfanato, ya salgo— Tomo las bolsas. — Aunque puedes cambiarte en el carro, no te voy a negar que sería mucha tentación para mí, pero lo tolerare. — Tranquilo ya salgo iré al baño. Entre y abrí la bolsa quede totalmente sorprendida no era un vestido revelador, pero era muy bonito tenía un pequeño escote en la espalda, adelante tenía con escote tipo corazón, tenía manga corta y llegaba dos dedos sobre las rodillas, era muy prudente para ser un vestido tan bonito, era color turquesa, los zapatos eran bajos no tenían tacón quizá debe pensar que no los de usar, dejé mi cabello suelto y salí. Él está ubicado frente a su auto hablando por celular, me sonroje de inmediato cuando él me miró y se mordió el labio inferior. — Yo, sabía que te quedaría perfecto— sonreí porque hace mucho no me visto así. —te queda bastante bien, no me cansaré de repetirlo—me abrió la puerta del copiloto y subí. Me sentía muy nerviosa, llegamos a un restaurante bastante lejos y elegante, estaba listo solo para los dos, podía notar sus miradas coquetas e insinuadoras y al parecer ya estaban causando estragos en mí.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD