Me separé de inmediato y lo miré fijamente. — No sé qué pretendes, no tengo ni la mejor idea pero te dejaré algo muy claro: no voy a volver a ser parte de tu juego. — Le hablé con la respiración entrecortada. — Yo no estoy jugando contigo Emma, te besé porque moría por hacerlo; cometí la equivocación de hacerlo anteriormente pero ni te imaginas como me he arrepentido; Necesito que me perdones no soporto verte con ese hombre todo el tiempo, con su sonrisita estúpida tratando de que caigas redonda a sus pies, no lo soporto es un imbécil tratando de estar cerca tuyo, en fin, no te quiero perder. — ¿Por qué lo hiciste? — tomó su rostro — puseen ti mi confianza yo al cien por ciento, creí en tus palabras, abrí mis sentimientos y, me defraudaste. — fue inevitable que mi voz no se quebrara

