Bajo a desayunar y todos ya lo están haciendo.
- Pobres niños.- escucho que dice Alicia.
Mí padre serio, niega con la cabeza.-Ya son grandes van a poder manejar todo, el más grande dicen que es igual a Arturo, si es así el negocio está asegurado.
- De quien hablan?- Pregunto con curiosidad.
- Han muerto los dueños de nuestra competencia en un accidente de transito y ahora sus dos hijos se tienen que hacer cargo de los hoteles. - Me dice mi padre.
- Dicen que también iba la novia del hijo mayor con ellos, pero no hay mucha información, están ocultando todo.
- Lo bueno es que si es así, de nuevo quedó solito el hijo mayor y dicen que es muy guapo. - Dice Pamela con ese tono chillón que tanto me irrita.
- Gente como esa es con la que te tienes que relacionar Emilia, estás en edad de sentar cabeza señorita y un matrimonio así sería muy ventajoso y productivo para el negocio familiar.- Me dice mi padre.
- No he pensado en tener novio aún, y mucho menos en casarme.- Le digo en un tono despreocupado. Si tan solo supiera que mi corazón ya tiene dueño. Pero con mi elección te daría un infarto saber quién es. Eso no se lo digo, queda en mis pensamientos.
- Yo no tendría ningún problema en casarme con alguien así. – interrumpe de nuevo Pamela.
- Bueno mi niña, se hace tarde ¿estás lista? – pregunta mi padre.
- Por su puesto, soy una Velger nací lista.
- No me extraña te enseñe bien- se adelanta mi padre a salir de casa.
Hoy es mi primer día en la empresa.
Feliz, estoy que explotó, por fin voy a trabajar a la par de mi padre y dejar el apellido mucho más alto de donde está y por fin voy a estar más cerca de el, el amor de mi vida.
Una hora después estamos entrando en las oficinas de Velger Group. Estan ubicadas en el mejor y más selecto lugar de la ciudad, desde acá puedo ver todo, desde acá estoy en la cima.
- Pero miren a quien trajo el viento, parece que el responsable de la familia soy yo, ya que tampoco tú padre has llegado a horario.
Dice mi hermano, mientras entramos a la oficina de mi padre donde el ya esta sentado.
- Si has llegado temprano, seguramente es porque tú novia te ha levantado, porque si de responsabilidad hablamos no naciste con ese don.- Le dice mi padre en tono gracioso.
Detrás de mi hermano está Isabella, su novia de toda la vida, hija de uno de los socios de mi padre. Su futuro matrimonio no es arreglado, ya que se aman desde siempre, no recuerdo que hayan estado separados en algún momento.
Envidio en eso a mi hermano, después que mamá murió el tenía donde refugiarse, quien calme sus angustias.
Isa también era mi amiga y me tranquiliza que ella esté con mi hermano, es un ser de luz.
Tienen un amor tan bonito. Cuando pienso en Aníbal me gustaría que nuestro amor sea como el de ellos, natural, real y sincero.
- Buenos días, si llegamos temprano porque tenemos una reunión a las 11 , con la gente de China y quería volver a revisar los documentos.
Esa es Isa, siempre responsable.
Ella trabaja con nosotros en el área Contable desde que su padre decidió darse por jubilado, ahora disfruta de viajes por el mundo junto con Amanda su esposa y mejor amiga de mi madre. Ellos son otro claro ejemplo del amor verdadero. A veces pienso que si mi madre viviera y su cáncer no se la hubiera llevado, mi padre viviría igual que los padres de Isa, viajando con ella y disfrutando pero el destino tenía otros planes y el se refugió en el trabajo. Después de la muerte de mi madre no he conocido a otra mujer en su vida, no lo he visto con nadie mas.
Puedo decir que las veces que lo he visto reír despreocupado y natural es cuando Ana le hace alguna provocación. Esa loca siempre le dice que sabe que el está enamorado de ella aunque no lo quiera reconocer y a mi que es mi nueva mamá. Es muy simpática y lo divierte cuando está cerca, me gusta como incómoda a mi padre, me divierte porque sé que es solo un chiste o eso creo.
Aunque si fuera cierto y se enamorara de mi amiga no me importaría si ellos son felices.
- Bueno, a trabaja, los millones no se hacen solos. Ignacio, Isa están a cargo de las negociaciones con los Chinos, Emilia en tu oficina están los nuevos pliegos de las remodelaciones de los hoteles de España, los debes controlar y luego reúnete con los encargados para ver qué avance de obra hay. Nos vemos en la cena, a trabajar!- ordena mi padre.
Me voy a la oficina que me indica Estela, la secretaria de mi padre. Entro en ésta y veo todos los pliegos en el escritorio, este va a ser un día largo.
Algo llama mi atención, hay flores.
Me acerco, es un lindo ramo de rosas amarillas, para ser sincera no me gustan las rosas amarillas, pero lo que cuenta es el detalle.
Me acerco a leer la tarjeta que dice:
Bienvenida. Gracias por regalarme un nuevo motivo para llegar feliz a la oficina.
A.R
Me quedé congelada, no podía creer lo que estaba leyendo. Será que él también..., mis pensamientos son interrumpidos por un golpe en la puerta.
Giro y ahí está el. - Puedo pasar?
Yo asiento.
- Te gustaron las flores?
- Si, están hermosas, no debiste Aníbal.
- Claro que debo y es un placer para mí, que mejor que flores para recibir a la princesa de este grupo.
Se acerca a mi me da un beso en la comisura de los labios - ¿Cenas conmigo esta noche?