Aaron. No sé si Clarissa se pone lápiz labial o algo, pero sus labios saben a frutilla todo el tiempo, y eso le hace más irresistible que antes. Diablos. Y tampoco sé cuánto tiempo nos estuvimos besando, o que pasaba alrededor, podría haber millones de fans y yo no me podría dar cuenta. Sus manos estaban en mis mejillas, haciendo que tuviera que agacharme para besarla, y eso que no soy tan alto, pero Clarissa es considerablemente más pequeña que yo, y al ser delgada, la hace ver más pequeña aún. − Eres muy pequeña. – Susurré. − Tienes que pararte de puntitas. − Sí, pero cuando te abrazo escucho tu corazón. − Me dio un abrazo. − Ahora estas muy alterado, Aaron, ¿Qué te pasa? − No lo sé, debe ser alcohol, solo quiero llegar a casa y dormir − O quizás soy yo. − Dice Clarissa. Sonrió, to

