Benedict La puerta de la cocina se abrió, revelando la silueta imponente de Lysander y la figura siempre impecable de Eleonor. El aire en la habitación cambió al instante, volviéndose denso, cargado con esa autoridad que mi padre proyectaba sin esfuerzo. Me mantuve en un segundo plano, apoyado contra la encimera de granito, observando cómo Savannah reaccionaba. Su transición fue asombrosa pasó de ser la mujer que minutos antes gemía bajo mi cuerpo en la ducha, a la hija dulce y recatada que ellos esperaban. Vi cómo Savannah se acercaba a ellos con paso firme pero delicado. Sus ojos brillaron al ver a sus padres, y el abrazo que le dedicó a mi padre fue genuino, cargado de esa calidez que solo ella parecía poder extraer de él. Observé el rostro de mi padre. Su mirada, habitualmente seve

