Correr
Estar enamorado ha sido una experiencia para mi nada agradable, que ya temía a las relaciones y me así huir lo antes posible.
Todo empezó por ilusionarme con alguien que me mostraba cariño, pero ese mi error mezclar la realidad con la fantasía; siempre era quien entregaba todo pero nunca recibía, eso era doloroso pero lo soporte por tener la esperanza que eso un día cambiara y no ha sido así. Aún era alguien con inocencia y teniendo buen corazón, eso me hacía manipulable con cualquier. En cada relación siempre fui el único con el efecto del amor, todos los disfrutan un tiempo, gasta que están satisfechos y se van sin importar el daño de una que otra mentira que llego a al corazón. Eso me ayudó a crecer por una manera rara ante mis experiencias, ya que todas fueran distintas; jamás aplique lo aprendido hasta ahora, aprendí a decir no a las cosas que no me parecías o no me gustaban, aprende a verme a primero y no ante un halago, aprendí que nunca debes de dar toda tú confianza a alguien, aprendí que no era solo un adorno o un objeto de sentimientos y terminar con ese mal hábito que me puse ciegamente ante la fantasía de tener una pareja perfecta. Al saber todo eso y llevarlo a mi día a día, me di cuenta a mi temor a las relaciones amorosas, siempre era la persona enamorada y eso me hizo entender si es que realmente existía alguien que me amara, incluso si el amor mutuo existía.
Tomando todo esto, solo me enfoque en mí, dejando lo malo del pasado atrás, intento que no me afectara en un futuro en mí carrera en la vida, que no sabía cuál era la meta precisa y que conseguiría al llegar al final de ella. Eso me ayudó para poder despedirte de un amor de años que sabía que era en si algo tóxico para mí, es algo bueno al final, es una sensación de sanación, al liberarte de ello. Muchos me deciden que eso me ayudado a cambiar como persona a una mejor, pero las personas no cambian, solo se descubren otra parte de lo que son en realidad y no la sabían hasta que el momento correcto de sus vidas llegó.
Esto me hizo rendirme y huir ante las situaciones de amor, no por que tuviera miedo a enamorarme, sino al no ser amada de la forma que yo doy. Así que intento esquivar ese obstáculo cada vez que puede en mi camino, para seguir, no pienso cambiar la meta que tengo incierta hasta saber que un obstáculo esté dispuesto a estar a mi lado siguiendo metas conmigo, en carreras sin fin preciso, ahí sabré que un camino iniciará y otro comenzará, al igual que en mi persona.
Por mi me tras seguirte corriendo de las cosas amorosas sin rumbo fijo más que en la meta, hasta encontrar a eso persona que corra a mi lado.
Fotografía
A veces las cosas más bellas son simples, no captadas a la vista humana, pero tal vez si a los de un lente. Así veo todo en la vida buscando la belleza en cualquiera cosa que ante mis ojos que se queden maravillados, dando con un sensación única dentro de mi ser, al saber que cosas aprecio yo, que me traen una tranquila de cierta forma, y si es mi decisión de querer compartirlo con el mundo.
Las cosas hermosas son todo lo que nos rodea, pero muy pocos podemos ver la belleza interior de estas que se ocultan ante el ojo humano.
Lo que más me gusta de mi amigo de mano, es que puedes inmortalizar esas sonrisas hermosas que florecieron en tú vida, que ahora ya están en otro lugar mejor, pero las recuerdas con las cosas que te dejan de su alegría y las vez plasmado en un trozo. Se tiene que ver a la vida y la muerte de la forma más bella posible, ya que cada una tiene un misterio singular de sus propósitos. Lo sé porque el objetivo que llevo en la mano es un obsequio de alguien que amaba la vida más que yo ahora.
Todo empezó cuando era una chiquilla de doce años, me había mudado a una vecindad humilde por mi familia que pasaba estragos económicos, era pintoresca en cierta forma tenía una especie de luz en su interior, no sé si era por el amarillo de sus paredes y sus múltiples plantas de los vecinos, jamás pensé que esa vencida fuera lo mejor que pudo a ver pasado en la vida; todos eran amables y cariñosos, compartíamos las fiestas y las comidas importantes, como si cada vecino fuera m*****o de una gran familia, mi familia aún a pesar del paso del tiempo y de distintos destinos, seguí en contacto con ellos.
Esos son ayeres de una juventud feliz, por primera vez tenía en verdad lo que era una familia, mis padres estaban conmigo más que antes, no como ahora, pero es algo que aprecio mucho el recordar los momentos felices con ellos. Crecí junto con niños y adolescentes que me variaban la edad, eran divertidas esas tardes después del colegio donde iban por mí y los demás, para juagar fútbol y las maquinitas de juegos en aquel entonces usando el cambio de las tortillas de nuestras madres. Recuerdo como me reía a carcajadas los viernes por las noches de películas, en la casa de mi amigo Joel junto con sus hermanos y amigos comiendo palomitas hechas por su padre después del trabajo. Esos momentos llenos de alegría los podía seguir viendo ahora, gracias que cada uno fue tomados en los rollos que el poseía en su apreciada adquisición de su padre a él, Alberto siempre tomando fotos de cada situación de nuestros día a día.
Él fue el primero en recibirme en la vecindad cuando llegué junto con su hermano José, a pasar de la diferencias de edades él está siempre conmigo y para todos; generalmente mi madre se unía con la suya para que comiéramos juntos unas veces por semana, al igual con madre de Joel y sus hermanos, Joaquín y Delia.
Joaquín y José tenían la misma edad y habían crecido prácticamente juntos, como uña y mugre. Joel que es mi mejor amigo, gracias que Alberto me lo presentó por que iba estar en su grupo gracias a mi cambio de colegio, se volvió como mi hermano, al igual que su hermana que era de la misma edad de Alberto, ambos con quienes años. Alberto fue el que me puso mi apodo de "chiquilla" en la vecindad por un descuido de carme enfrente se él la primera vez que nos vimos; estaba cargando una caja con algo de sueño, ya que la mudanza era pesada cuando había llegado ahí, en eso me resbale a ver que esta húmedo el suelo por la lluvia, el me sostuvo para no caer diciéndome: "cuidado chiquilla", con una sonrisa, así fue como me flecho a primera vista con una sonrisa, aún tengo presente ese olor de ese día del petricor.
Mis padres siempre se llevaron bien con la madre de Alberto, ya que su padre se fue a Estados Unidos unos tres años por la crisis financiera que había a nivel nacional en el país, siempre teniendo contacto con sus familia a pesar de las distancia, llegaban cartas de su padre cada mes sin falta, a él y José nos las leían ya que eran feliz contando como era su padre. Cada navidad les mandaba regalos, en una de ellas antes que llegara, le había mandado a Alberto una cámara fotográfica, que era lo que más apreciaba en vida.
Él amaba tomar fotos a todos los de la vecindad, siempre buscando cada risa que poder tomar y archivar, en cada quince que le llegaba dinero de parte su padre revelaba los rollos y mal daba las fotos que había sacado. Aunque en todas las que aprecia me las daba a mí siempre veía el brillo de sus ojos al verme para tomar una foto. Con el tiempo me di cuenta que me gustaba Alberto, que hacía que pasara todo el tiempo posible con él, hasta lo acompañaba por los mandados de su madre al mercado; mis padres siempre me decían que si me llegaba a gustar un de los chicos de la vecindad estarían de acuerdo ya que todos era buenos de corazón y que no importaba si eran más grandes o menores que yo. Así pasaba mis tardes después del colegio con mis amigos y Alberto, aunque la mayoría de las veces me ayudaba a mí y a Joel con las tareas; con Delia siempre me lleva bien hasta quería ser como ella, siempre peinaba mi cabello, le gustaba siempre arreglarme como muñeca y yo me dejaba ya que eso le gustaba a todos en la vecindad.
Siempre albero me tomaba fotos, yo le pedía que me dejara tomar una, pero él se negaba no sabía el porqué, hasta que José me dijo junto con Joaquín:" Él solo dejara que tome su cámara a alguien que ame", " "Así que no te desilusiones, soy su hermano y ni siquiera a mí me deja tocar ese aparato". Con ellos podía decir y quejarme de lo que sea, a pesar que eran cuatro años de diferencia entre nosotros, me traban al igual que una hermana, ellos e fueron cuneta que me gustaba Alberto y me comprendían, era algo bueno para mí ya que no podía hablar con eso con Delia.
Joel una vez me contó que ella estaba enamorada de Joel desde que tenía mi edad; decidí callar para no arruinar mi amistad con ella, mi mejor sabía eso y siempre me decía si Delia iba o habla con Alberto de algo.
Pasaron las estaciones hasta mi primer navidad en vecindad fue algo maravillosa, mis vecinos compraron dulces, piñatas y uno que otro juguete para los niños de la vecindad, vecinas junto como mi madre preparaban mucha comida con alegría y carcajadas contando cosas de sus vidas, mi padre que ganaba un poco más regalo un pastel a cada vecino. Fue una navidad perfecta tomada en una foto por Alberto y también fue la primera foto solo con él abrazados; en esas fiestas llegaron regalos de parte del padre de Alberto, me llevé la sorpresa que él había hablado de mis en sus cartas de su padre, mandándome un obsequio con una nota que guardo hasta ahora: "Hola querida, felices fiestas, gracias por ser amiga de mis hijos, espero que te guste lo que te envía, con cariño y gracias". El padre del Alberto me había enviado un vestido para ponerme en año nuevo, junto con unos abrigos para mis padres que apreciaron ese gran gesto, mandamos una carta el día siguiente agradeciendo los regalos y una foto con los obsequios puestos, nos lo de mi familia sino de todos mía amigos junto con sus familias, siendo una foto memoria estando todo y reflejando la felicidad de esos días.
Seguía con mi rutina de estar al lado de Alberto y debes en cuando acompañada de mi amigo Joel, era días divertidos gracias a nuestra amistad entre las familia organizabas pi jamadas en mi casa donde nos quedábamos a dormir hasta tarde tomando chocolate caliente hecho por mi madre. Al cumplir trece mis padres me dieron la noticia de que sería hermana mayor, estaba feliz ya que podría sentir como era la relación que todos mis amigos tenían con sus hermanos. En ese años toda en la vecindad ayudaron a mis padres en su embarazo, y a mi mis amigos me enseñaron todo lo que conlleva ser una hermana mayor de una manera muy divertida, las tácticas que usaron José y Joaquín para enseñarme como cargar un bebé, se volvió una escena mi cómica tomada por Alberto. Todos ayudaron y estaba alegres por la llegada de un bebé en la vecindad, tanto que hubo un fuera para el bebé llena de regalos de todo los vecinos, incluso un del padre del Alberto, cada momento en la fiesta fue fotografiado como recuerdo y regalo de Alberto a mis padres.
El día que nació mi hermano fue un día especial era el cumpleaños de Alberto, cuando soplo sus velas del paste se la había roto la fuente a mi madre, naciendo mi hermano un minuto antes de que se acabara ese día. Me hice cargo de el para ayudar a mis padres con los gastos del nuevo m*****o de la familia, haciendo eso que mis madre volviera al trabajo. Yo me ocupaba de la casa y de mi hermano después del colegio, ya no salí tanto como antes y al principio me desanimada porque pensaba que no podría pasar tiempo con Alberto, para mi suerte mis amigo me ayudaron en todo momento que podían; cuando Alberto me ayudaba con mi tarea junto Joel, José y Joaquín cuidaban a mi hermano haciéndolo reír con muecas de ambos, Delia me ayudaba alimentarlo y hacerlo dormir, todos ellos amaban a mi hermano y a mí, como ahora a pesar de las diferentes circunstancias.
Llego mi segunda navidad en la vecindad ahora con mi hermanito en brazo fuera algo especial ya que era su primer navidad, sin importar que fuera aún bebé, fue tomada una foto igual que año pasado solo que con un integrante más. Después de eso todo iba bien hasta que vi en los primeros días de primavera ese año, algo que no sentía desde hace mucho que era tristeza dentro de mí, en especial que inundo mi pecho con una sensación extraña y nueva, vi a Alberto y Delia tomados de la mano dándose un beso. Me encerré ese día en mi cuarto no quería ver a nadie ya que no sabía que sentía en ese momento en mi interior, no quería verlos a ninguno de los dos hasta que lo a similar, pensado que solo había sido un sueño pero no, Joel me lo había confirmado el día siguiente, ellos están saliendo.