Capítulo 29

3195 Words
Fotografía parte 2 Asique lo mejor apartamento a mi corta edad sabía que era lo mejor; me pasaba ahora mis tardes con Joel, ayudados y mimados por José y Joaquín, que sabían bien como sentía, así fue por un tiempo, me parte de Delia y Alberto, pero supongo que me olvidaron en ese momento ya que eran solo ellos dos en la mente de uno u el otro, no pida juzgar a Alberto por estar con Delia, ya quera una chiquilla aún a su lado, recordando que también eran mi amiga, no podía negar que extrañaba pasar tiempo con él y ver como sacaba fotos a todo lo que se le hacía hermoso a la vista; en ese tiempo en si solo sintiera por mi hermano y mis amigos, sin Alberto a mi lado. Cada cuando Joel me decía que Delia siempre se quejaba que Alberto solo pensara en la fotografía y no en ella, al oír eso se me hizo algo egoísta de su parte ya que para Alberto la fotografía era si pasión y si gastan amor, eso hasta lo sabía yo que no podría competir contra eso y Delia. Una vez discutieron tan fuerte fuera de mi casa cuando esta con Joel; Delia estaba molesta porque Alberto no la deja acercarse a su cámara, en ese momento recordé que él solo dejaría tocara su camita a alguien que amaba según las palabras de Joaquín y de José hace tiempo; Delia se fue enojada de esa escena mientras que yo me estaba asomando en la puerta junto con Joel, él se fue atrás de su hermana haciendo un ademán de despedida, luego de ver que iba tras ella, volteé y lo vi viendo con una profunda mirada Alberto, yo solo volteé mis tobillos y me metí de nuevo a mi casa dejando de lado lo que había visto alternado mi corazón por al mil. El día siguiente supe por José y Joaquín que su relación entre Alberto y Delia había terminado, yo estaba feliz y a la vez triste por eso, dejando mis sentimientos a un lado ellos eran mis amigo a pesar de todo y no sabía cómo apoyarlos en ese momento. Esa noche fui a la casa de Joel junto con mis padres, mi padre come el sueño riendo y hablaron del trabajo, mi madre con la sueña hablando sobre mi hermanito felizmente, mientras con este jugaba con Joel junto con Joaquín. No vi a Delia en la primera hora de visita, hasta que salió de su cuarto a saludar viendo a todo con una sonrisa, parándose en seco cuando me vio fijamente como Alberto el día de ayer, pensé mil cosas en mi cabeza mientras que la veía, dándome temor, hasta que suspiro y me sonrió, luego riéndose e de mi mueca de extrañes; me llevo a su cuarto pidiéndome permiso para peinar mi cabello como antes, solo asentí y la dejé hacerme, me vistió de nuevo como muñeca dejándome de una manera más bonita que las otras veces, al terminar me dio un abrazo y un beso en la mejilla, diciéndome: "Ya extrañaba hacer esto contigo y al igual que verte sonreír"; sonreí en ese instante para complacerla y diciéndole que iría el día siguiente si quería, ella asintió sonriendo de oreja a oreja. El día siguiente después del Colegio fui con Delia a pesar del día anterior, su madre se había ofrecido a cuidar a mi hermano al igual que la madre de Alberto, mientras mi madre estaba buscando la manera del volver a casa y estar al pendiente de nosotros. Llegué con ella, después de saludar no tardo mucho y ya me estaba arreglando como muñeca en su habitación junto con Joel, a veces los dos eran tan parecidos al quererme ver vestida como muñeca. Después de eso fui a mi casa aún temprano para hacer las tareas del colegio que consistían en recolectar hojas, asique salí al patio donde estaban las plantas de los vecino pidiéndoles que me dejaran cortar hojas para mi tarea, todos accedieron al verme de nuevo como antes y eso les ponía contentos, aunque me faltara mi manera de sonreía ante todo, que aún no volvía desde ese día que vi a Alberto con Delia besándose en el la puerta del patio. Me dediqué a buscar las hojas que correspondían para mi deber, después de un rato recuerdo a ver visto una mariposa escondida en las hojas en una de las plantas, me acerqué y la tomé con cuidado en mi dedo sonriendo al ver ante mí la vela de alas. En ese momento escuché el sonido do del cámara de Alberto, me había sacado una foto, sirviendo al verme, lo único pensé era irme aún sentía algo en el pecho cuando lo veía, así que dejé la mariposa de nuevo en la planta y me volteé rumbo mi casa. Recuerdo en ese momento que Alberto detuvo mi andar con un abrazo por la espalda, diciendo: "no te vayas chiquilla te extraño", en ese momento solo me quedé con mi cara de seriedad ya que estaba procesando todas esas sensación que sentía. Alberto me voltio hacia él y me sonrió, atrayéndome a él para abrazar me y depositarse un beso en la mejilla, después dejando me en casa pidiéndome que pasar más tiempo con él como antes que pasará lo de Delia, recuerdo buen que asentí con una sonrisa que hizo brillar sus ojos en ese instante; así volvió mi rutina con él y mis amigos. En todo ese tiempo aprendí cosas de Alberto y más, gracias a él entendí en significado de la fotografía, es capturar un momento de la vida de una forma única para nosotros, ya que somos los únicos que podemos comprender esa belleza en algún momento. Así lo veía en él y en sus fotos reflejando la belleza del momento, el tiempo transcurre y en mi cumpleaños catorce, albero pidió permiso a mis padres para llevarme de paseo cerca de un parque el día siguiente, ella agredieron con gusto, los nervios de ese entonces eran algo incontrolables, recuerdo el cometido que me hizo Joel de mi nerviosismo: "Deja de estar así, que paredes la sonaba de tú hermano", eso hizo reír a no más poder a José y Joaquín, porque tenía razón era una mano de nervios después de saber que pasaría un día con Alberto. Ese día el paso por mi temprano, llevándome a almorzar con lo poco que había ganado sacando fotos, que era alguien que amaba y sacaba un poco de dinero en ello, yo estaba feliz de tan solo de tomar café y galletas con él en ese establecimiento. Me llevo al parque a divertirme en ver a la hermana vegetación de este y hablar de cualquier cosas de nuestra vidas, en un momento empezó a sacar foto yo a mirarlo, hasta que algo se me hizo maravilloso a mi vista que quería tomar una foto de ella, olvidándome al momento al recordar que Alberto solo dejaría tomar su cámara a quien ame, así que solo suspire y recuerdo la tristeza que sentí en ese momento de no poder de capturar eso también maravilloso, así que solo volteé mi vista a donde estaba antes en Alberto; al verlo el me miraba con cierto cariño se acercó a mí y dijo las únicas palabras que me confirmaron lo que una vez dudé que él me diría siendo una chiquilla, lo dijo en ese momento extendiendo su posesión más valiosa: "Toma y captura un momento memorable a la vista de tú hermosos ojos, que yo ya los veo como algo digno de recordar al solo verlos, que los llevo en mi corazón ahora". Yo solo la tomé y me sonroje demasiado tome la foto, era la primera que tomaba en mi vida y era de un pajarito tomando agua del roció de una hoja. Después de eso el me llevo a casa y en el camino me tomo la mano, se despidió de mí dándome un beso en mejilla, dejándome confundida ese día. Recuerdo haber corrido a contarle a su hermano y mis amigos de eso, lo primero que oí de ellos fue: " se te nota tu cara de enamorada por el chiquilla, y a él la sonrisa de bobo cada vez que te ve"; explicándole que era amor correspondido, yo no sabía que pensar en ese entonces era la primera vez que me di cuenta que tenía mi primer amor. Después de eso Alberto me cortejaba y con el permiso de mis padres, pero en si no acepté que el hecho de estar con ella hasta que Delia me diera la aprobación de que ya había olvidado lo pasado con Alberto; cuando hablé con ella lo toma con tranquilidad y diciendo que ya lo sabía sonriendo: "lo supe desde un principio, la manera de que te miraba y sonreía al estar el contigo, al que envidie y no pude remplazar al estar con él, pero estoy feliz de verte sonreír al igual que él". Eso me hizo comprender que lo que era la envidia y tener una gran amistad que no se da vencer por ella. Me volví con el tiempo la novia de Alberto aprobando mi relación él por mis padres, los suyos y de la vecindad, el padre de Alberto está al tanto de todo y estaba feliz de recibir fotografías de su hijo conmigo. A pesar de todo Alberto me seguí ayudando en el colegio y con mi hermano, sin importar que hablara mal la gente fuera de la vecindad, recuerdo que una vez pensaron que mi hermano era nuestro hijo y él dijo que si así fuera estaba bien con ello, todo en ese tiempo era más felicidad y alegría, con mis seres queridos. La tercera navidad llegó las fiestas se hicieron más grandes que los otros años y la foto se veía más alegre que todas, nunca pensé que esa fue la última navidad que pasar en la vecindad y con Alberto. Todo era alegría en mí alrededor y no me daba cuenta ya que la vida transcurre de manera sigilosa, después de mi cumpleaños número quince todo se fue derrumbando poco a poco. Llego una carta del padre del Alberto en la primavera, informando que estaba enfermo y necesitaba que uno de ellos estuviera de su lado y trabajando en las máquinas de la industria donde estaba. Mando por José ya que se había enterado de algo que había cometido con Joaquín su mejor amigo, en esos momentos no entendía el por qué se le decía: "la vergüenza de la familia”, de su madre que era tan bondadosa, querían que fuera a Estados Unidos para hacerse hombre. No lo entendía que mal habrían hecho hasta en si solo fue un beso entre ellos, pero en ese tiempo era mal visto el verdadero cariño que se tenían, a mis amigos y a no nos afectaba eso, si nos sorprendió al principio más a Alberto, pero no veíamos lo malo que era para la sociedad en ese entonces y para los mayores. Mis padres pensaban igual que yo pero no la madre de Alberto sobre José, la familia de Joaquín se les hizo algo extraño al principio pero no les importo ese hecho y según lo que me contaba Alberto en las cartas de su padre a él tampoco, pero era todo lo contrario si madre desprecia ese hecho tanto que llego a golpear a José y Alberto impidiendo que le pegaran a su hermano mayor por algo que amaba con buena intención. Pero no tardo mucho y otra carta de su padre llego, diciendo que estaba grave de salud, y ya no solo mando por José sino también por Alberto. Los dos tomaron la decisión de irse a estados unidos, ya que su madre estaba alterada por lo ocurrido con su hijo José y Joaquín, todos en vecindad lo tomaron mal al principio pero luego lo comprendieron también por eso salieron a defender a José cuando su madre lo golpeó en el patio. Joel me contaba que toda esa situación ponía muy triste a Joaquín, ya que los dos se querían; también a mí me entristeció la situación, ahora Alberto se iría. Llego el final de mes y ambos se despidieron de la vecindad, excepto de su madre que se fue una semana atrás por no soporta la idea de lo que era José. Fue un despedida muy triste, recuerdo sus últimas palabras con ese brillo característico en sus ojos Pepe con lágrimas en ellos, extendiendo me su cámara: Cuida mucho esto, no quiero tomar otra foto mientras no esté contigo chiquilla, por favor cuídate, prometo volver pronto, y traer el dinero suficiente tener una vida contigo, recuerda que estoy siempre contigo cada vez que veas algo bello atreves de la lente de la cámara. Una cosa más, desde que te vi te volviste el motivo de sonreír más que una fotografía". Después de eso me besó y lloramos, tomando nuestra última foto con mis amigos juntos, con mi familia que en ese momento no pensé que solo era una separación corta, no para siempre. Tomamos esa foto y uno doble de mi con Alberto para recordar lo que éramos, lo que una vez fui con él, el automóvil llegó donde empezaría el destino separado de los dos y se fueron sin más después de un beso, Joaquín y yo estamos devastado, pero a pesar de eso rezamos por la travesía que tenían que hacer para que llegaran a salvo a Estados Unidos. La tristeza y las malas noticias se unen, pocos días nos llegó un aviso a la vecindad del gobierno, de desalojo, no recuerdo el tiempo que nos dieron para irnos, pero sé que tenía a todo presionados por buscar un lugar; en esa pero ocupación llego una buena y trágica noticia, era como el ojo del huracán donde estábamos con los vecinos. Llego una carta de Alberto y de José, que había cruzado bien la frontera para Estados Unidos, pero llegaron apenas para despedirse de su padre, la noticia del fallecimiento de él, fue un golpe de tristeza final para la vecindad, sabía que los vecinos querían al padre de Alberto, era un hombre muy bondadoso, que no tuve la dicha de conocerle, aunque me hubiera gustado darle las gracias por todo el apoyo que brindo desde Estados Unidos a mi familia. Avisamos de todo a Alberto y José de lo que estaba pasando en la vecindad, con nuevas direcciones para que llegaran las cartas. Sin más el tiempo llego de partir de ese lugar tan alegre terminado de una tristeza absoluta por todos. Seguía recibiendo cartas de Alberto y me había mudado con la familia de Joel cerca, todo seguía bien en el ojo del huracán, una carta que recibí en el cumpleaños de Alberto estaba feliz y triste por la muerte de su padre, pero que le iba bien en las máquinas que trabajaba, felicitando a mi hermano también por si cumpleaños número tres y que no había día que no pensara en mi sonriendo vestido como muñeca por Delia, extrañando a todos desde lejos, y a un mal por lo de su hermano y Joaquín. Me mando dentro de la carta dos fotos, una de él y su hermano sonriendo en el hospital con su padre, me dio una tristeza profunda por ellos, se apresuraron para llegar a verlo por última vez; la otra era de él trabajando en las máquinas sonriendo con ese brillo singular en sus ojos. Jamás creí que esa era su última carta y esa foto el recuerdo de mi primer amor. Paso un mes y llego una carta de José con las noticias tristes, pero devastadoras para mí, Alberto había muerto en un accidente, por un descuido de una máquina, que le amputó la mano, desangrándose agonizando por el dolor, la ayuda había llegado demasiado tarde, Alberto murió por el dolor según José, su última palabra fue “chiquilla”, antes de cerrar los ojos para siempre; José vi morir a su padre y su hermano, el cual en su agonía pensó en mí hasta el final, debió ser algo horrible ante los ojos de su hermano que vieron su brillo apagarse, como la pasión que Alberto poseía en la vida por la fotografía. Todos los ex vecinos que vivíamos en la vecindad nos reunimos para rezar por su alma, aunque estaba devastada mis amigos me apoyaron, fue un dolor muy fuerte en mi pecho que duro por unos años. Por suerte José volvió para estar con Joaquín después de juntar dinero para vivir una vida con él, lo mismo que Alberto había planeado conmigo; ese año festejamos una navidad juntos a pesar de la pérdida, tome una foto como lo hubiera deseado Alberto, sin él en esas fiestas felices, en las que su sonrisa siempre estaba juntos con el brillar de sus ojos, fue una navidad con un poco del dolor que seguía vivo en el pecho de todos. Después de año nuevo llegaron los restos de Alberto que su hermano conserva en cenizas para poder siempre junto a él, que su madre intento arrebatar, cuando se enteró de todo, jamás creí que su madre que era una buena persona, pudiera odiar tanto a su hijo por un gusto diferente. Por suerte José gano el derecho de tener lo último que nos quedaba de Alberto. Paso el tiempo y todos tomamos caminos separados con destinos diferentes, pero de vez en cuando tratamos de reunirnos para celebrar algo o conmemorar a Alberto y si padre.  Delia se casó con un joven que en pocos años se volvió empresario, así ella se pudo llevar a toda su familia incluido a José a una mejor vida, recuerdo que me dijo que me fuera con ella, ya que mis padres después de todo volvieron a trabajar y tener la vida de antes  de estar en la vecindad, parecía que todo lo bueno vivido se lo llevo esa vecindad, que nos quitó en gobierno para demolerla , así con ella cayo todo lo feliz que fui y él recuerdo de Alberto donde ahí lo conocí. Decidí no ir con Delia, ella tenía su familia y yo la mía, a pesar que ella fue la mía un tiempo, era mejor así ya que nuestras vidas si tenían destinos lejos de nosotras, de mis amigos y familia. Todas las fotos que tuve son ahora un valiosa recuerdo de que puede compartir al estar con Alberto en mi vida, sabía que el siempre soñaba con viajar y maravillarse con las cosas que podía ver, para fotografiarlo. Así fue como decidí seguir mí el mismo camino que el no pudo tomar, siempre admirando lo que la lente puede guardar en los rollos como la prueba de la existencia de algo vivo. Ahora que sabes esta historia, espero que comprendas lo bello y hermoso de un recuerdo que significa una historia o de una vida, que decides compartir con los demás para que entiendan lo que es o lo guardes en tú ser como parte de ti, aunque este en una simple fotografía.
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