Estrella Fugaz
Apareciste en mi vida en un abrir y cerrar de ojos, con tú luminosidad y tú única personalidad.
Yo necesita luz y tú iluminaste mi oscuridad como la noche con solo una sonrisa.
Sentía cada vez el color que me producías como un sol, tú sentido del humor y la forma de ver las cosas, me hizo ver más luminosidades de colores y de estrellas que había a mí al rededor, como pasaba el tiempo me abriste la visión de un cosmos que desconocía a dentro de mí, un cosmos de emociones diferentes.
Contigo experimenté la emoción de una supernova, que son únicas en su explotación de colores igual en mí de emociones. Me acostumbré tanto a tú presencia que no me di cuenta que te alejabas de mí, ya que esa es tú naturaleza ser fugaz, siendo tan única que no podrás ser solo de mi cielo nocturno.
Empezaste a iluminar otros cielos y oscuras noches, dejando poco rastro de tú luz en mí. Mi oscuridad empezaba a volver a la de antes, te intenté retener, pero eso era muy egoísta de mi parte.
Aún que me dolió de corazón lo mejor era dejarte ir, que siguieras tú camino diferente al mío, el adiós era doloroso pero era lo mejor para ambos. Lo que quiero para ti es que sigas brillando a pesar de que los cielos nocturnos estén nublados, que vean los demás tú hermosa luz que desprendes como tú eres en verdad y sobre todo que seas feliz.
En ese momento supe porque eres única, iluminas más que las demás, con tú estela de luz tan rara y única que me iluminó de felicidad a su paso, me sentí especial por que pude amar entre tantas estrellas una tan única como tú, una estrella fugaz.
Muerte
Todo mundo le teme a esa palabra que da a lugar aún evento trágico con en el fin de la vida de un ser vivo, que llega tarde o temprano en la vida de todos.
Donde la mayoría se da cuenta de cuánto apreciamos a los que están con nosotros en los momentos buenos y malos, pero cuando estaban con nosotros tal vez no valoramos lo suficiente de su existencia, hasta que ya no está.
La esencia que emitía, las emociones que nos transmitía y la compañía que nos brindaba. Donde queremos dar un último abrazo o palabra, antes de un adiós.
Y como vaya pasando al tiempo resignarnos sin tener esa esencia en nuestras vidas y desear de vez en cuando poder volver a sentir de nuevo su calor, su aroma y su alegría que ilumina nuestro días, incluso con los pequeños actos que llego hacer por nosotros.
Pero a pesar del dolor vivido por una pérdida, también en la muerte puede a ver cierta belleza. Ya que tenemos un mizpah; que es la gran y profunda conexión emocional entre dos seres vivos, especialmente aquellas que están separadas por grandes distancias o por la muerte. Esa conexión única de lo vivido y lo recordado, que se queda con lo mejor que transmitió en vida a los seres queridos; que se aprecia y se lleva en la vida de otro ser, es la huella que nos dejan y sigue a pesar que ya no está en nuestra vida.
Su cierta y singular belleza es no olvidar la esencia que tuvo vida y dejó marcas de su existencia. Que muy pocos podemos el privilegio de llegar apreciar.
La rosa que se enamoró de un cactus.
Recuerdo la primera vez que te vi, te veías tan hermosa que tus pétalos tapaban tus espinas, eres belleza puramente perfecta al verte mi querida rosa.
Tuve mucha suerte que te fijaras en mí, yo con mi amor te presumía que eras la más bella de todas y nada se igualaba a ti, teníamos un amor de cuento era caso la perfección estar conmigo, estuvimos bien un tiempo hasta que una de tus espinas me pinchó y me hirió, pensé que era un dolor pasajero, pero no cada vez tus espinas me fueron lastimando al irte conociendo y decidí alejarme, pedí un tiempo el cual tú mi bella rosa te negabas, pero era lo mejor para mí.
Pasaron los días y empezaron a caer tus pétalos y yo mi heridas sanaban, mientras yo seguía con mi vida tú te marchitabas, nunca lo vi ya que solo me fijé en tus espinas.
El tiempo pasaba y estabas sola y marchita, hasta que llegó en tú vida un cactus, uno con muchas espinas el cual te hacía compañía.
Llego la primavera ya estabas floreciendo de nuevo, luciendo mucho más bella mejor que antes y yo había sanado, te pedí volver pero tú te negaste, yo no entendía el porqué. Hasta que tú me respondiste.
¡Te enamoraste de un cactus!
Yo me sorprendí, era un cactus con muchas espinas afiladas que a cualquiera le podría hacer daño al acercarse, no entendía que le veías. No me quedaba en la cabeza, hasta que le vi una flor muy bella y única en la cima de ese cactus.
Ella me explicó que mientras yo la dejé sola y marchita, el cactus vio belleza en su soledad, y ella con el tiempo vio que el cactus dejando de lado sus espinas tenía una suavidad de su piel casi semejante que a uno de sus pétalos, empezó a ver la belleza que tenía en el interior; que se expresó en la primavera con una flor en la cima, con una belleza semejante de una rosa, que estaba rodea de espinas, pero no dejaba de ser bella.
En ese momento entendí por qué mi bella rosa se enamoró del cactus.
Yo en ese momento entendí que al juzgar a plena vista al ver solo belleza exterior y no ver la interior, juzgar por los defectos que uno ve sin saber que guarda uno en el interior. Cuando puede guardar una belleza imaginable que solo se guarda para uno ojos que no juzgan como es en verdad.
Los ojos solo ven en los superficial, pero el corazón ve la verdadera belleza interior que uno contiene, sin juzgar si uno es perfecto o no.
Te perdí al pensar solo en mí y no en ti, ya que tú eras bella como en el interior como en el exterior, al dejarte alguien más se dio cuenta de tú belleza ya que no te juzgo como eres, ni cuando te marchitaste te dejo sola, se quedó a tú lado porque te vio con el corazón y no con los ojos, amándote con todas tus espinas.
Lo único que puedo hacer es dejarte que sea feliz con alguien que te ama de verdad, que te vio en todas tus facetas y te amo como eres y no cambio nada de ti.
Aún te amo, pero es hora que piense en ti y quiero verte feliz, dejando mi egoísmo de que este a mi lado y sé que si serás feliz con el cactus, puedo ser feliz al ver tu belleza deslumbrar con él; ya que entre ustedes vieron la belleza del uno al otro sin ser perfectos a la vista, pero si en el corazón y eso es lo que realmente importa en el amor.
Cicatriz
Es el recuerdo del dolor producido no solo psicológicamente si no también físico.
Es parte del proceso de una herida que pudo terminar de sanar o no se terminó por completo si proceso.
Es un recordatorio de los errores, hechos y daños cometidos de nuestro pasado que nos marcar para llevarlo como recordarlo día a día de por vida.
Se llega acostumbrar a llevarlo ya que puede ser muy grande o pequeña en tamaño visible a la vista o recordarlo en la memoria.
Ya que tarde o temprano nos acordamos como se formó ese recordatorio, de reafirmar que somos humanos pero cada quien tiene su versión de lo ocurrido, ya que puede ser de un recuerdo alegre o lo que no nos deja dormir por las noches.
Aún que pase el tiempo siempre estará ahí marcando una parte de nuestra vida de lo que somos, de lo que vivimos ese momento que pudo ser compartido o para uno solo. Lo único que se puede hacer es aprender a vivir con ella ya que siempre estará ahí con nosotros de por vida.
Año Nuevo
El final de un año, el final de un ciclo y el comienzo de otro. Es el momento de ver lo bueno y lo malo que vivimos, de volver a tener la esperanza de que el próximo se mejor. De dejar de lado todo lo negativo que acumulamos, de perdonar, de persistir pero sobre todo agrader y soltar.
Es el fin donde podemos superar y sentirnos felices con nosotros mismos nuevamente. Aprendiendo de las lecciones vividas y enseñadas, que nos dejaron huella siendo heridos o sin serlo.
Recordando los sentimientos intensos que vivimos, que los sentimientos aunque sean hermosos y auténticos, al pasar el tiempo dañan dependiendo de su intensidad, pero no dejamos guiarnos por el daño, ya que tenemos de nuevo la oportunidad de sentir esa sensación de que todo estará bien.
Solo esperar que den las 12 campanadas para que borremos los malos sucesos que pasaron y esperar los buenos sucesos que traiga el nuevo año. Las luces de esta época nos llevan a tener una grata sensación de tranquilidad y paz.
Solo hay que dar un suspiro antes de dar paso al nuevo año y tener fe de que viene algo mejor para nosotros.