18

799 Words

Terminaron de comer y, entre plática y plática, la noche avanzaba velozmente, aunque lentamente para los esposos, que a pesar de querer mucho al señor Ferreira en esta ocasión prácticamente no era bienvenido y querían que los días pasaran rápido para que él se marchara. —Abuelo, es muy noche ya, deberías de ir a dormir. —Ustedes también háganlo. Aunque, Madison, no me has dicho que te ha pasado en la cabeza, no creas que soy tonto, esperaba a que tú lo contaras. —No es nada grave, tampoco importante. Fui a la peluquería y la estilista molestó mi cuero cabelludo, se me hizo una bomba y eso es todo. —mintió descaradamente y con el temor de que él no le crea. —Nieto, deberías de mandar a cerrar ese local. Han tratado muy mal a mi nieta. —ordenó. —Lo haré abuelo, mañana mismo ordenaré que

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD