Solo fue cuestión de minutos para que una ambulancia llegara y trasladara a Arnaldo a un centro asistencial. Madison iba junto a él, en ese momento se le fue el mareo producido por el alcohol. Sostiene la mano del hombre que ama y lo consuela diciendo que todo estará bien. Ella se muestra valiente, pero en realidad está muy preocupada, puesto que desde su traslado el hombre ha sufrido dos desmayos debido al dolor y a la mala circulación de la sangre; así lo hizo saber el paramédico que lo atiende por mientras llegan al centro médico. —Es un caso de vida o muerte, el paciente ha sido víctima de un posible envenenamiento. Por favor, preparen las herramientas necesarias para realizar un lavado gástrico—. Ordenó el paramédico a la enfermera de turno en aquella clínica a la que estaba siendo

