Madison, aunque sabe que ella es inocente, teme que esa familia poderosa la incrimine a ella y vaya a la cárcel a pagar injustamente, por lo que ella está segura de que no cometió. —¡Qué! ¿Y eso por qué? Yo no he hecho nada—. Protestó, sin saber qué más decir después de escuchar lo que el doctor les informó. —Vuelvo y repito. Son políticas que la clínica maneja y nos obliga a hacer en convenio con las autoridades. Esto con el fin de investigar si ha habido un intento de asesinato en contra del paciente. En este caso, es usted la única sospechosa por el momento. Madison suplicó para que la policía no la interrogara. El doctor le advirtió que no intente salir de la clínica porque los guardias de seguridad no le permitirán hacerlo. —Deja que ellos hagan su trabajo, mi niña—. Dijo el abue

