96

680 Words

Madison sintió escalofríos cuando su marido la acercó al borde del Yate, sintió un miedo indescriptible al ver el agua moverse con bravura. En ese momento un débil recuerdo vino a su mente y su cuerpo se estremeció nuevamente, temiendo por su vida. —Arnaldo, ¿me vas a lanzar al fondo del mar? ¿Es por eso que me has traído aquí?—cuestiona. —No digas tonterías, bonita. Jamás te haré daño, lo sabes—. Respondió. —Te recuerdo que, en nuestra luna de miel, mencionaste que yo debería estar en la boca de un tiburón, temo que ahora sí lo cumplas. —Sí. Recuerdo que lo dije en algún momento. Pero debes comprender que en ese tiempo ambos nos odiábamos y quizá por eso lo dije inconscientemente. Pero ahora te lo prometo, amada mía, ¡jamás te haré daño! —Arnaldo, ¿no crees que esos muchachos ya

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD