El abuelo Ferreira cada día está más contento de saber que su querido nieto ha cambiado por completo el disco en su mente. Su cambio es drástico desde que se reconcilió con Madison, y ahora ya no es prepotente o egoísta como lo fue al inicio. También se siente satisfecho, ya que considera que le está cumpliendo con lo que le prometió a su eterno amigo, el abuelo de Madison. ¿Cómo llegaron a un acuerdo para entrelazar lazos de matrimonio con sus nietos? —Querido viejo. En vista de tu mal estado de salud, te propongo que casemos a nuestros nietos; prometo que cuidaré de ella. —dijo el señor Ferreira. —No es posible. Ellos ni siquiera se conocen, y mi niña no aceptará tal cosa. La conozco y sé que no la convenceré de hacerlo. —respondió el señor en cuestión. —Me sacrificaré para que ello

